Discurso del Presidente entrante a la X Asamblea General de la AMP
por LEONARDO GOROSTIZA
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"Por lo tanto, actuemos como el matemático
loco (?) que usaba un principio de medición
diferente para cada etapa de su cálculo."

Samuel Beckett [1]

Queridos colegas, queridos amigos de la AMP:
En este mismo año en que celebramos nuestro VII° Congreso y nos reunimos en esta Xº Asamblea General, se cumplen exactamente cien años, un siglo, de la fundación, en Berlín, de la Asociación Psicoanalítica Internacional. La asociación de la cual Lacan dijo que nada indica que Freud no la haya querido así. Una institución fundada bajo la lógica del Edipo y devenida una SAMCDA, una "Sociedad de Ayuda Mutua contra el Discurso Analítico". Es decir, una sociedad que en lugar de mantener el principio de la relación al inconsciente como fundamento propio e indeclinable de una comunidad de experiencia psicoanalítica, se dispersó en una suerte de Babel que hizo del respeto formal por elstandard, la única referencia para una unidad posible.
Si recuerdo esto, no es para reafirmarnos en nuestra diferencia, sino para no olvidar que ningún grupo analítico está inmunizado contra el riesgo del "mutualismo".
Este año también se cumplen treinta años de otro acontecimiento de gran significación para cada uno de nosotros. Se cumplen treinta años de la Disolución de la Escuela Freudiana de París. Es decir, treinta años desde que Lacan, decidió no ceder ante lo que consideraba era un funcionamiento a contrapelo de aquello para lo cual él había fundado su Escuela. Es decir, para un trabajo que, "en el campo que Freud abrió, restaure el filo cortante de su verdad – que vuelva a conducir a la praxis original que instituyó con el nombre de psicoanálisis al deber que le toca en nuestro mundo - que mediante una crítica asidua, denuncie sus desviaciones y sus compromisos que amortiguan su progreso al degradar su empleo. Objetivo –concluía en su "Carta de disolución" – que mantengo. Por eso disuelvo."
Recuerdo estas palabras de Lacan, tan conocidas por cada uno de nosotros, con el anhelo de que no las reduzcamos, como puede a veces ocurrir, a un simple "rezo" lacaniano, desconectado de sus fundamentos. Muy por el contrario, es imprescindible que cada vez calibremos su poder subversivo. El poder subversivo de estas palabras que son el fundamento mismo de nuestras Escuelas y de la AMP. Que calibremos la apuesta que implican. La apuesta, como Jacques-Alain Miller lo destacó en lo que llamó "la doctrina secreta de Lacan sobre la Escuela", de intentar una conjunción inédita entre lo estrictamente analítico y lo institucional. Porque Lacan, al afirmar que el grupo analítico debe ser considerado como un grupo animado por la transferencia y no por la sugestión, no retrocedió en plantear que la Escuela, el reclutamiento de sus analistas, debería por lo tanto basarse en la relación de cada uno a su inconsciente.
Al inconsciente que –Lacan lo recuerda al final de su "Discurso a la Escuela Freudiana de París", cuando se lamenta de que los psicoanalistas no quieren creer en el inconsciente para reclutarse-, "el inconsciente –dice- que no hace semblante". ¿Y qué es el inconsciente que no hace semblante? No es otra cosa que la hiancia misma de la cual está suspendida la posición del psicoanalista.
Al revisar -pensado en esta conmemoración de la Disolución, y el sentido que puede tomar hoy para nosotros- los documentos de la época, volví a encontrarme con aquella conferencia de Jacques-Alain Miller del 13 de diciembre de 1979 en la EFP poco antes de que Lacan firmara su "carta de disolución", el 5 de enero de 1980.
En ese entonces, Jacques- Alain Miller señalaba lo que será una brújula para nuestra responsabilidad en la conducción de la AMP durante estos próximos dos años.
"Hay allí –decía- una hiancia, un agujero, un vacío, constitutivos de la experiencia. Si la enseñanza de Lacan constituye una excepción es porque él la asume, si se puede decir, esta hiancia, y la elabora. Los demás la amueblan. La tendencia del psicoanalista es, en efecto, colmar el vacío en el cual se sostiene su acto. (….) En esta perspectiva (llenar el vacío), no son tanto las identificaciones con el analista las determinantes, como las identificaciones del analista."[2]
Como perciben, esta indicación es de absoluta actualidad. Hace muy poco tiempo pudimos comprobar cómo, en nuestra comunidad, se producía un fenómeno de identificación de masa donde el discurso analítico corrió el riesgo de ser desplazado y sustituido por el "saber clínico". Es decir, una de las modalidades más habituales, ahora intensificada por los efectos de la demanda de saber técnico de la época, con la que los psicoanalistas podemos llegar a vestir la hiancia inherente al acto analítico.
Es por eso que dije antes que esta conmemoración de la Disolución tiene una gran significación para cada uno de nosotros. No se trata de algo meramente retórico. No es algo retórico porque la existencia del Campo freudiano, luego la fundación de la AMP y, desde hace diez años, la apuesta por la Escuela Una, es una consecuencia lógica de la Disolución y de la posterior creación de la Escuela de la Causa freudiana de París. Y esto, no sólo porque luego de la Disolución Jacques Lacan viajó a Caracas para encontrase con quienes eran sus lectores y abrir así la dimensión internacional del Campo freudiano, sino por que fundamentalmente, el espíritu que anima a nuestro programa de la Escuela Una -sin el cual la AMP correría el riesgo de deslizarse hacia una estructura burocrática y, por lo tanto, mutualista-, el espíritu del programa de la Escuela Una hunde sus raíces en aquello mismo que llevó a Lacan a disolver su Escuela Freudiana de París. Es decir, un no renunciar jamás a intentar, una y otra vez, la aventura de una Escuela que sea conforme al discurso analítico.
Porque a la Escuela Una –sobre la cual luego debatiremos-, tal como al discurso analítico, se entra uno por uno, con la relación que cada uno tiene con "su" inconsciente.
La Escuela Una es así, una apuesta renovada a que los psicoanalistas crean en el inconsciente para reclutarse. Porque la política de la enunciación -en lo que ésta tiene de desmasificante- es la política de la Escuela Una ya que surge de expandir el espíritu del pase al conjunto de las Escuelas de la AMP.
Pero la AMP no es la Escuela Una. La Escuela Una es extremadamente light, debe serlo. No tiene estatutos, tan sólo una "Declaración", disposiciones mínimas y un Comité de Acción que se renueva cada dos años. Es decir que fue creada para estar en posición de sujeto barrado, y por eso decimos que es la mendiga del Campo freudiano.[3] Lógicamente, una Escuela así no se sostiene entonces sino de la transferencia, es decir, del amor. Se sostiene de una transferencia que deberemos interrogar durante la Gran Conversación: ¿Es positiva? ¿Es negativa? ¿Está en declinación? ¿Adormecida? E incluso, ¿hay tal transferencia?
¿Y por qué la Escuela Una no se sostiene sino de la transferencia? Porque ella representa para las demás Escuelas, que son instituciones que por su inserción local, en el mundo, deben apoyarse también en otros discursos que no sea sólo el discurso analítico, la Escuela Una representa para ellas su Otro barrado . De allí su función de extimidad.
Mientras que la AMP, en tanto tiene una función de coordinación y mediación entre las Escuelas, puede brindar a éstas la ilusión de un Otro no barrado, y por eso mismo puede llegar a deslizarse hacia la lógica de lo Uniano, es decir del Uno-todo, con la consecuente respuesta del lado de lo múltiple y particular de cada Escuela. Es por eso que la AMP –este "coloso con pies de arcilla"[4], como una vez la llamó Jacques-Alain- paradojalmente necesita de la debilidad –que es al mismo tiempo la fortaleza- de la Escuela Una para no caer en una burocratización que puede ser su tendencia natural.
Porque si la Escuela Una debe ser extremadamente light, el riesgo de la AMP es que se vuelva demasiado heavy. Es por esto que Éric Laurent pudo decir que "la Escuela Una es la dimensión vital de la AMP". Sin eso, acecha sobre la AMP la mortificación del saber (burocrático) cuando éste ocupa la posición del amo. Para concluir con esta introducción, y antes de pasar a considerar los diversos aspectos del funcionamiento de la AMP y las propuestas que haré, quiero recordar lo que Jacques-Alain planteaba en el 2000, en los meses previos a la aprobación de la Declaración de la Escuela Una. Es una buena manera de dejar abierto el camino para la Conversación que luego vendrá.
"Se plantea la cuestión –decía- de cómo, en un sistema tan extenso como el que va a nacer, se puede mantener vivo su fundamento de transferencia. Y la Escuela Una, es el primer intento para eso. ¿Es que la Escuela Una, en su pobreza, su desnudez, su indigencia, que entonces demanda que se la alimente, que se la sostenga, va a ser un elemento de transferencia suficiente? La Escuela Una no es el final del camino, pero sí un medio para mantener la relación transferencial como cimiento de esta comunidad y como posibilidad de producción."[5]
Dos años más tarde, en 2002, en su "Testamento del Delegado General saliente" –es un texto que habría que releer- Jacques-Alain señalaba cuestiones de absoluta vigencia relativas a las acciones específicas actuales de la AMP. Es decir, en torno a las admisiones, a la garantía, el pase, la buena traducción institucional del psicoanálisis aplicado, la doble coordinación AMP Europa y AMP América y, por supuesto, sobre la Escuela Una.
Paso entonces ahora a considerar cómo entiendo pueden traducirse los principios que antes recordaba, en dichas acciones propias de la AMP, y cómo encararlas en estos dos próximos años de trabajo.

Las admisiones
Precisamente, en el "Testamento…", Jacques-Alain ya planteaba la cuestión de una necesaria restricción del número de admisiones puesto que un crecimiento desmesurado rebajaría la diferencia entre psicoanálisis y psicoterapia.
Era entonces, y sigue siendo hoy, una elección forzada: mantener la exigencia analítica en las admisiones. Nos encontramos ante el mismo desafío: evitar la pendiente que lleva a confundir la formación analítica con la formación de psicoterapeutas, fundada en el saber clínico.
Este sentido, pienso que no sólo hay que considerar cuál es el buen lugar y funcionamiento de los Centros de Atención, sino también indagar y repensar las modalidades de enseñanzas que imparten las Secciones Clínicas e Institutos. Tal vez la UPPJL sea el espacio desde donde hacerlo. Por que el riesgo es no responder de la buena manera a la demanda contemporánea de saber técnico. Queda también la cuestión de cómo ubicar el crecimiento numérico en el buen lugar, es decir, en lazo con la Escuela pero sin rebajar la condición de miembro.
La fórmula nouveaux venus (nuevos allegados), parece promisoria: participan en el interior de las actividades de la Escuela (es la apertura), pero no ingresan automáticamente como miembros (es la exigencia analítica). Se trata de dar lugar a la generación de los más jóvenes pero no sólo convocados a tareas de gestión sino invitados a hablar desde su relación al inconsciente, es decir, a partir de su propia experiencia analítica y cómo eso incide en su formación. Punto crucial para dar lugar a lo que será una ineludible renovación generacional en todas las Escuelas de la AMP.
En el mismo sentido, tal como fue señalado antes por Eric Laurent [6], en enero de este año el examen de las admisiones pudo atravesar el plano cuantitativo y detenerse a examinar lo cualitativo de cada demanda de homologación. Vamos a seguir en esta misma línea de acción.
Finalmente, en una de las conclusiones del "Testamento del Delegado saliente", Jacques-Alain decía así: "Admisiones: nada de relajamiento, sea cual fuere el precio a pagar." Se trata de un principio que yo entiendo inalterable y que es acorde al nuevo acento de las homologaciones en la AMP.

La garantía
Como ustedes saben, hace ya algunos años funciona una Comisión de Garantía AMP América, y en Europa actualmente funciona (desde el 2008) el Secretariado Europeo de la Garantía (SEG), compuesto por el Presidente de la AMP y el Presidente de la ECF. Este Secretariado recibe y examina las propuestas de nominación hechas por las Comisiones de Garantía de la ECF y AMP-Europa, y las somete a consideración del Consejo AMP. Las nominaciones son efectivas luego de su acuerdo. Hay que proseguir con estas modalidades apuntando a que sea una experiencia efectiva de la Escuela Una, es decir que, no obstante considerar el factor local, que es algo inherente a la nominación de AME, pueda, al mismo tiempo, introducir la buena "deslocalización" que neutralice los efectos de "mutualismo" grupal.
Desde otro ángulo, pienso que sigue habiendo una dificultad acerca de cómo definir mejor el procedimiento. Tema ya había sido planteado en la Declaración de la Escuela Una en el 2000. [7]
Es necesario entonces reconsiderar si es factible extraer un resultado del trabajo de nominación. De lo contrario, el trabajo de las Comisiones se reduce solo al juicio de nominar y no se da cuenta, de alguna manera, de los fundamentos de la nominación. ¿Es posible hacerlo, viable, conveniente? ¿Es inherente a este tipo de nominación, que –según Lacan- responde a lo inevitable de que todo grupo debe dar cuenta de su especialidad desde la perspectiva del cuerpo social?[8] Pienso que debe ser tomado nuevamente en consideración en la medida en que progresivamente se incrementa la exigencia del Otro social.
En la EBP, desde hace unos años se impulsó un trabajo con los nuevos AME. Se los invitó a participar en diversas actividades. En el último Seminario Internacional de la EBP realizado en noviembre en Buenos Aires, ellos intervinieron hablando en primera persona. Algo así como en posición de "AME analizante".
Ahora bien, ¿cómo puede la AMP relevar y considerar todo esto? Mediante la creación de un Secretariado de la Garantía AMP. Un secretariado cuyo responsable habrá de trabajar recabando la información de lo qué ocurre en cada Escuela, pero fundamentalmente interrogando las opacidades que se presentan en la Garantía y considerando –si fuera viable- propuestas posibles para su renovación. Propuestas que, como siempre, no van a ser unificadas. Lo que sirve para un lugar, no necesariamente es conveniente para otro. Es decir, siempre tomado en cuenta el lugar y el momento, cada vez.

Los Consejos AMP-América y AMP-Europa
El Consejo AMP América –como ustedes saben-, está compuesto por el Presidente de la AMP-América y los Presidentes y Directores de cada una de las tres Escuelas. El equivalente de este Consejo en Europa es la Federación Europea de Escuelas de Psicoanálisis (FEEP).
La existencia de la FEEP y de su presidente durante la gestión de un presidente europeo en la AMP, Éric Laurent, ha demostrado que ya es el momento de que el Consejo AMP-América conserve su estructura y funcionamiento durante la presencia de un americano en la presidencia de la AMP. Por lo tanto, durante los próximos dos años habremos de mantener el funcionamiento del Consejo AMP-América.
Crearemos así, una Coordinadora internacional compuesta por el Presidente de la AMP, el Presidente de la FEEP y el Presidente del Consejo AMP América, buscando establecer un lazo fluido de comunicación acerca de lo que ocurre en cada una de las Escuelas de la AMP.

El pase
Más allá de las variaciones relativas a cada Escuela y el nuevo impulso actual, creo que efectivamente hubo, durante algunos años, una cierta deflación del pase. Deducimos ahora que, especialmente en Francia, se produjo por el acento puesto en el psicoanálisis aplicado y el efecto que esto tuvo.
Por otro lado, si bien no me extenderé en lo que fue el debate en la reunión del pase del 25 de abril pasado en la ECF, quiero destacar un fórmula propuesta por Jacques-Alain Miller que puede servirnos como orientación general. El Pase no es el Reglamento –aunque hay que disponer de reglamentos que no tienen por qué ser unificados. El Pase no es sino la comunidad que lo sostiene, y es eso lo que hay que fortalecer. Y en esto –que hace también a la transferencia- hay que aceptar la diversidad de formas que dichas comunidades del pase pueden adoptar. Diversas formas pero con una misma orientación. Es lo que le corresponde a la AMP desarrollar: el pase como genuina realidad libidinal.
En este sentido, considero que el Secretariado del Pase de la AMP no debe reducirse solo a la función de registrar y encaminar las demandas de pase inter escuelas. Por supuesto, esto debe continuar como hasta ahora. Pero además –como lo sugería Lilia Mahjoub durante la mañana-, debe ser un Secretariado activo que sirva como observatorio permanente del Pase en el seno de la Escuela Una. Por ejemplo, velar por el funcionamiento de los Colegios del Pase en las Escuelas, preparar el Colegio del Pase de la Escuela Una para cada Congreso, ver qué pasa con las enseñanzas y los informes de los Carteles del pase, con el funcionamiento de los Secretariados del Pase de las Escuelas, y, también, relevar las enseñanzas de los AE así como su circulación por las Escuelas. Pienso trabajar estrechamente con el responsable de este Secretariado y será un tema privilegiado en nuestro nuevo Consejo AMP.
Sobre el tema de los testimonios y las enseñanzas de los AE, que seguramente vamos a retomar en pocos minutos más, sobre esto quiero destacar un punto. Está ligado a la política de la enunciación que definí antes como el espíritu del pase expandido al conjunto de los miembros de las Escuelas. Me parece oportuno que iniciemos una reflexión en torno a algo que aconteció durante el Congreso a partir de diversas intervenciones y que podríamos resumir en esta pregunta que se aplica tanto a los testimonios de los AE –donde me incluyo- como a la diversidad de los "testimonios" en primera persona: ¿cuál es el buen equilibrio entre el relato – el story telling- y la construcción del propio caso? Dicho de otro modo, ¿cuál es el buen equilibrio entre el relato de los pormenores de una vida y el testimonio conceptual? O aún más: ¿Hay un buen equilibrio posible o bien se oponen?
Creo que este es ya un punto candente. Porque, así como insensiblemente nos hemos encontrado hace muy poco tiempo, cubriendo la hiancia con el saber clínico, debemos estar advertidos de que la hiancia también puede vestirse con el sujeto (que como efecto de significación también es un semblante), es decir, vestirse con la identificación del sujeto a la verdad.
Para decirlo más claramente, tal como les propuse a los colegas de la NEL, que organizan sus Jornadas bajo la inspiración de hablar en primera persona y me pidieron una orientación: hay que estar advertidos de no caer en un "fundamentalismo de la enunciación". Releyendo esto que escribí me parece que tal vez no esté mal la fórmula el "fundamentalismo de la enunciación". La cuestión sería cómo entendemos ese "fundamentalismo de la enunciación".

Funcionamiento del Bureau y del Consejo AMP 2010-2012
Como Éric lo ha recordado, los últimos dos años, fueron los de una etapa de remodelación en lo administrativo. Los nuevos estatutos de la AMP, el Código de Deontología, la reforma contable, se orientaron en la búsqueda del reconocimiento como Asociación de Utilidad Pública y ONG ante la ONU.[9] Esto está hecho y se lo debemos al infatigable trabajo de Éric. Por nuestra parte, proseguiremos con dicho objetivo, verificando si es posible y, fundamentalmente, sin que esto implique renunciar a nuestros principios.
Y además, esta estructura institucional que es la AMP a partir de estos nuevos estatutos, plantea una serie de dificultades que se suman a algo que ya venía desde antes, con los anteriores estatutos.
Por ejemplo, miren lo que decía la entonces Delegada General Graciela Brodsky, en julio de 2004: "Un Consejo que se reúne una vez al año y que dispone de un día y medio para considerar la situación de cada Escuela, las admisiones, las radiaciones, y mil cosas más, solo puede dar orientaciones generales, pero es –la palabra es fuerte-torpe para responder con rapidez en circunstancias que requieren dar respuestas "a medida" cada vez."[10]
Hay un desajuste –es lo que yo entiendo- entre el funcionamiento "tradicional" del Consejo y todo lo que la AMP debe encarar. Es un "formato" que no se corresponde con los nuevos tiempos ni con el crecimiento mismo de la AMP. Hay que imprimirle velocidad y ritmo.
¿Cómo hacerlo si ahora, por los nuevos estatutos, el número de consejeros asciende a dieciséis? Ahora somos quince porque la Fundación dejar un lugar vacío, lo cual lo aligera un poquito. Pero según los estatutos los consejeros son dieciséis. Esta es la dificultad que traduce la estructura institucional que tenemos.
Tal vez – es lo que propongo como trabajo a prueba de aquí a uno o dos años- podamos hacer uso de lo que aparentemente sería una dificultad transformándolo de esta manera: creando cada vez responsabilidades bien definidas para cada consejero. Algo así como misiones específicas según las circunstancias. Para ello, disponemos de Internet (skype o webex) que hay que usar mucho más para establecer intercambios fluidos y constantes. ¿Para qué? Para que los consejeros participen de un trabajo en equipo que no sea solamente una vez por año. Por otro lado, esto ya lo había anunciado, propongo extender el tiempo de las reuniones anuales del Consejo y del Bureau. Y, al mismo tiempo, crear lo que vamos a llamar el Bureau ampliado.
Como ustedes saben, el Bureau está compuesto por el Presidente, el Secretario y el Tesorero. El Bureau ampliado, que no es una figura estatutaria, va a incluir, además del Bureau, al secretario de homologaciones, el del pase y el de la garantía. Es como el núcleo más fuerte que tiene que trabajar en las tres dimensiones propias de la AMP como Escuela Una: admisiones, garantía y pase.

El Journal de la AMP
Además, vamos a crear el Journal de la AMP. Una publicación virtual que no viene a reemplazar a AMP Uqbar que mantiene su finalidad eminentemente informativa. El nuevoJournal tiene otro objetivo: ser un espacio que, en el mismo espíritu del Journal des Journées, de lugar a la Conversación de la Escuela Una. Su edición, en primera instancia, será mensual. Lo tomaré a mi cargo directamente, ayudado por un equipo de colaboradores, con el objetivo de mantener un contacto directo con cada uno de los miembros de la Escuela Una. Este nuevo Journal servirá también para agilizar la circulación de informaciones de lo que ocurre en cada Escuela y que trascienda lo eminentemente local.

Las publicaciones
Es necesario también, que llevemos adelante un relevamiento –tal como se hizo en el excelente dossier que recibimos para este Congreso- de las publicaciones del ámbito de la AMP y del Campo freudiano. La AMP debe estudiar eso y, llegado el caso, impulsar nuevas publicaciones o bien su reformulación.
Además, pero esto lo ponemos al estudio, podremos considerar si no llegó el momento de que la AMP tenga su Internacional Journal, en el sentido de tener su Revista Mundial de Psicoanálisis, en papel. Esto favorecería también el espíritu de la Escuela Una, porque sería una publicación colectiva con miembros de las diversas Escuelas.

Los Centros de Atención en la AMP
El efecto de identificación masiva a los CPCT, con el riesgo de la degradación del discurso analítico al saber clínico, no anula la propuesta aún vigente de seguir buscando su buena traducción institucional -es el tema de los CPCT 2 ya mencionado en la discusión anterior-, sino que más bien, la exige. Se trata entonces de repensar los CPCT y sus variantes, ubicándolos en el buen lazo con la Escuela.
Por lo tanto, es necesario que el Consejo AMP examine lo que ocurre con los Centros que siguen funcionando y que reflexión es la que se ha puesto en marcha en cada uno de ellos con respecto a la experiencia realizada.

La actualidad del movimiento psicoanalítico
Tenemos que estar bien informados y al día de lo que ocurre del lado de la IPA y en la nebulosa. Llegado el caso, considerar si hay lazos de trabajo con ellos –como ocurre en Buenos Aires- y ver cómo se desarrollan esos lazos, qué se obtiene y si tiene sentido proseguirlos. No hay que olvidar que Lacan indicaba que las sociedades psicoanalíticas existentes también son de nuestra responsabilidad. Un debate con ellas sobre lo que puede implicar la deriva de la traducción neurocognitiva del psicoanálisis es un aspecto central a tener en cuenta.

La ideología de la evaluación, las nuevas legislaciones y los proyectos de regulación
Va de suyo que el Consejo AMP debe tener información al día sobre los efectos de este empuje. En lazo con los Forum pero dedicado especialmente al estudio de lo que ocurre en resto del mundo. Nos permitirá estar atentos y anticipar en aquellos lugares, por ejemplo América Latina y, especialmente, en la Argentina, donde tendemos a considerar que eso aún no nos incumbe. En esta perspectiva, es fundamental que cada uno de ustedes nos haga llegar la información que disponga de las iniciativas que en ese sentido surgen en los diversos países.

Las Escuelas y la Universidad
Esta acción se inscribe en el espíritu del Movimiento Universitario para el Psicoanálisis (MUPP) en Francia, pero a escala mundial. Esto no implica extrapolar el modelo francés sino considerar cuál sería el modo más adecuado en cada lugar. Tenemos que obtener más información de lo que ocurre en los lazos de nuestras Escuelas con las Universidades. También sobre las articulaciones que existen entre nuestro sistema para-universitario y las Universidades.

Nuevos Horizontes
Tal vez algunos de ustedes recuerden que en el JJ 49, bajo la rúbrica "Judithola", Jacques- Alain Miller me propuso un programa para la AMP 2010 y para lo cual comprometió su ayuda, así como Éric Laurent, la suya, para "salir del pequeño círculo en el que nos la pasamos girando en redondo". ¿China, Japón, Alemania…? Estaremos así, abiertos a recibir informaciones e indagar qué ocurre en los lugares donde la orientación lacaniana aún no ha llegado o bien donde existen iniciativas incipientes. Será el modo de articular y promover aquellas iniciativas individuales con un horizonte que se vislumbra más allá de los muros de nuestra pequeña comunidad.

La Escuela Una
Con respecto a la Escuela Una pienso que estamos en el punto –tal como ha dicho Jacques-Alain para la ECF- de saber si la Escuela Una "quiere lo que desea".
La primer pregunta a plantearnos y abordar en la conversación, es si luego de diez años la Escuela Una, efectivamente existe o no.
Mi respuesta –la mía- es que sí, que de alguna manera, la Escuela Una existe. Existe en las nominaciones de los AE y su circulación por las otras Escuelas, existe en la función de extimidad de los Carteles del pase, en la composición del Comité de Acción, en el Scilicet, en los Congresos y Encuentros, y, sobre todo, cuando se pone en marcha, tal como se hizo a través de los JJ y su resonancia en otras Escuelas, la gran Conversación. En esos momentos se tiene el sentimiento de formar parte de un conjunto superior.
Pero lo que sí creo debemos aceptar es que no es suficiente. En cierto modo, resulta débil. Creo que hay que decirlo: había un cierto letargo. Es como si lo que surgió con gran impulso y entusiasmo en el 2000 progresivamente se hubiera estancado y reducido a los intercambios más o menos estables.
Por ejemplo, el Comité de Acción: poco a poco quedó destinado sólo a la preparación epistémica de los Congresos. Si bien esto es importante y lo vamos a mantener, imagino algo más. Tal como dice la Declaración de la EU: "Se trata de una experiencia aún inédita de una Escuela sin fronteras… Experiencia de transferencia y experiencia de trabajo, inseparables, que deberá, de acuerdo con la propuesta de Lacan, ser analizada (para eso están sus AE) a la manera de una cura, e interpretada y dirigida." Entonces, ¿por qué no concebir que esa deba ser una función eminente del Comité de Acción?
De allí una propuesta: un Comité de Acción que incluya AE en ejercicio. Bien entendido: no solo AE. Pero sí que haya AE en ejercicio. En sí mismo, eso no garantiza que los AE estén (estemos) a la altura de esa misión, pero es su (nuestro) deber intentarlo. Además, no es privativo de los AE el interpretar la Escuela. Es lo que esperamos de cada uno de sus miembros. Pero un Comité de Acción que incluya AE sería una apuesta a lo que el propio dispositivo del pase produce.
Otro punto: si el instrumento de la Escuela Una es la Gran Conversación, ésta no tiene por qué limitarse al encuentro cada dos años en el Congreso. Es muy poco. Por eso hay que crear un dispositivo para que se haga efectiva –cuando convenga- durante el intervalo. ¿Qué dispositivo? El nuevo Journal de la AMP. Algunos AE del Comité de Acción también podrán acompañarme en la animación de ese espacio que estará abierto, uno por uno, a todos los miembros de la Escuela Una.
Mientras que otra parte del Comité de Acción, proseguirá con el trabajo de preparación del Scilicet del próximo Congreso.
Por último, la disolución de la Escuela Una y su nueva refundación cada dos años. Pienso que en estos diez años, de algún modo, insensiblemente, esto se volvió un automatismo, un rito sin consecuencias. Es lo que pienso. Luego veremos si otros coinciden
Por lo tanto, debemos considerar que hoy efectivamente estamos disolviendo la Escuela Una, y que si luego de esta Gran Conversación, "renace", debe ser para decir si realmente, a través de cada uno de nosotros, renace para "querer lo que desea". Es decir, si quiere llegar a ser una Escuela conforme, a la altura, del discurso analítico. Esto es lo que nos aguarda a continuación.

Queridos colegas, queridos amigos de la AMP:
Resumiendo. Como se deduce de lo anterior, la acción que propongo para la AMP en estos dos próximos años habrá de ejercerse en dos sentidos.
Uno, hacia el interior de la AMP y sus Escuelas.
Allí insistiremos en interpretar la experiencia de la Escuela con el objetivo claro de luchar contra lo que insensiblemente pueda llevarnos a las diversas formas del mutualismo.
Esta tarea no es para uno solo, ni solamente para el Consejo y el Comité de Acción. Es una tarea a la que los comprometo a cada uno de ustedes.
En el otro sentido, nuestra acción se ejercerá hacia el exterior de la AMP y de sus Escuelas. Profundizaremos así, lo que la AMP ya viene haciendo. Será un modo de no olvidar que si la acción política en la ciudad, aislada de la Escuela y el pase, puede volverse un mero y ciego activismo político, en sentido inverso, el pase sin ese lazo con lo que la civilización hoy presenta, puede degradar en un esoterismo sectario sin consecuencias. La lucha contra la ideología de la evaluación, las leyes de regulación de la práctica, la traducción neurocognitiva del psicoanálisis, el avance del saber universitario sobre la formación analítica, son algunos de los lugares privilegiados donde concentraremos nuestros esfuerzos.
Esta es mi propuesta para estos próximos dos años. No es una propuesta cerrada. Lo que a continuación se debata en la Gran Conversación también podrá ser tomado en cuenta para que, si fuera conveniente, hagamos una reformulación posible en algunos de los puntos que acabo de presentarles.
Sólo me resta entonces ahora agradecer la confianza.
En primer lugar, la confianza de Jacques-Alain Miller con cuya orientación permanente seguiré y seguiremos contando durante toda esta gestión.
La confianza de Éric Laurent, en quien he encontrado, durante estos cuatro años de tarea compartida, una continua fuente de enseñanzas para el ejercicio de una responsabilidad que debe afrontar constantemente contingencias, sin responder a ellas de manera burocrática. Seguiré contando con su ayuda y sus opiniones que han sido y son siempre tan valiosas para mí.
También agradecerle a Graciela Brodsky, quien seguramente no dudará, tal como lo hizo durante mi presidencia del Consejo AMP América, en trasmitirme, cada vez que se lo requerí, su experiencia como ex Delegada General de la AMP.
Pero por sobre todo, agradezco la confianza que han depositado en mí mis compañeros del nuevo Consejo AMP para que asuma hoy su Presidencia y con quienes espero conformar un equipo de trabajo dinámico para desarrollar la tarea intensa que nos aguarda.
Y por último, last but not least, fundamentalmente quiero agradecer la confianza de cada uno de ustedes quienes, de acuerdo a los nuevos estatutos, en esta oportunidad no me han votado, pero de quienes creo ya percibir el cálido acompañamiento que tendré y tendremos en este Consejo, durante estos dos próximos años.
Cuando hagamos el balance de este período que hoy se inicia, habrán de cumplirse veinte años de la fundación de nuestra querida AMP. En ese momento estaremos en Buenos Aires celebrando nuestro VIII° Congreso.
Un Congreso que imagino como una continuación y una profundización del espíritu de las últimas Jornadas de la ECF y donde tomaremos en cuenta las propuestas que ya comenzaron a aparecer en la mañana dirigidas hacia Buenos Aires 2012.
Tal vez será entonces, en Buenos Aires, la ocasión de reunirnos –como muchos lo hicimos veinte años atrás- en el Teatro Nacional Cervantes. Allí fue donde, luego del Acto de Fundación de la EOL, Jacques-Alain Miller pudo anunciar, por primera vez, ante la emoción de todos lo que estábamos presentes, la creación de la Asociación Mundial de Psicoanálisis. Tal vez sea el buen lugar y el momento oportuno de reunirnos para saber, una vez más, si la Escuela Una y la AMP, verdaderamente quieren lo que desean.

Leonardo Gorostiza
París, 30 abril de 2010.

 

 
N O T A S
1- "German letter of 1937". En Disjecta.
2- Miller, Jacques-Alain, "¡Todos lacanianos!", en Escisión, Excomunión, Disolución, Tres momentos en la vida de Jacques Lacan, Manantial, Argentina, 1987, pág. 248/9.
3- Miller, Jaqcues-Alain, "Séminaire de Politique Lacanienne du 25 mars 2000", AMP Varia.
4- Ibídem.
5- Ibídem.
6- Comunicado del 10 de febrero de 2010, AMP-Uqbar.
7- "Escuela –dice allí- que tiene sus AME (…) cuya nominación deberá encontrar pronto un procedimiento mejor definido".
8- Lacan, Jacques, "Adresse à l’École", 1969, AE.
9- "Discurso de Candidatura a la VI Asamblea de la AMP".
10- "Informe y discurso de candidatura de la D.G. Graciela Brodsky".