Informe moral y de gestión del Presidente de la AMP
por MIQUEL BASSOLS
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(XVIª Asamblea General de la AMP, 29 de Abril de 2016)

Estimados colegas, amigos miembros de la AMP,

La Asociación Mundial de Psicoanálisis se asienta hoy de modo cada vez más sólido en dos pies que marcan el paso de su movimiento a uno y otro lado del Atlántico. Las siete Escuelas de la AMP tienen así un soporte organizativo que se configura en estos dos pies, la EuroFederación de Psicoanálisis (EFP) dirigida por nuestro colega Jean-Daniel Matet, y la Federación Americana de Psicoanálisis de la Orientación Lacaniana (FAPOL) dirigida por nuestro colega Mauricio Tarrab. Señalo de entrada esta circunstancia porque es el efecto no sólo de un trabajo administrativo, a veces intrincado, sino de una política que requiere orientarse siempre con la Escuela Una como comunidad de experiencia.

No me detendré en la complejidad del trabajo administrativo que ustedes han podido ya ver con el preciso informe de Tesorería sobre el periodo de estos dos años en los que hemos terminado de instalar las tres Delegaciones previstas de la AMP —en España, en Argentina y en Brasil— de modo que la gestión de sus fondos se realiza en cada lugar de modo autónomo pero a la vez coordinado con el Bureau de la AMP. Quiero agradecer simplemente a Anne Ganivet-Poumellec, a Guy Briole y a los equipos responsables de cada Delegación todo el trabajo que ha supuesto la instalación y puesta en marcha de dichas Delegaciones. Ellas hacen posible una mayor facilidad de gestión de la AMP en estos lugares, a los que podrán sumarse otros cuando las circunstancias lo requieran.

Pero sí quiero detenerme en lo que esta estructura supone en la orientación política de la AMP, la orientación que hemos querido seguir durante estos dos años y que puede definirse en primer lugar con un enunciado por la negativa, enunciado que es el primer punto de mi informe.

1— La AMP no es una superestructura de las Escuelas
Retomo aquí una indicación de Jacques-Alain Miller que me ha resultado central a la hora de orientarme en la estructura y función de la AMP. Se trata de una referencia de hecho muy simple a las estrategias que se estudian para distinguir organizaciones diversas en las instituciones.

Existen por una parte las instituciones que funcionan más bien de forma piramidal, "Top-Down", de arriba abajo, en las que las órdenes vienen de arriba y deben ser aplicadas en dirección hacia abajo, en una estructura de sistemas y subsistemas. Es una forma institucional que produce todo un sistema de pensamiento y de acción política. Digamos que esta estructura se sostiene en una lógica de la transferencia donde objeto y significante amo coinciden, se solapan de una manera casi invisible de subsistema en subsistema, en la suposición de que hay Otro del Otro, una transferencia de la transferencia, "top-down". Conocemos los impasses producidos por este funcionamiento y las formas de intentar resolverlos. De hecho, Lacan hizo su análisis en la propia institución analítica.

Y existen por otra parte las instituciones que funcionan más bien de forma "Bottom-Up", de abajo hacia arriba, pero también "from single to complex level", de lo más singular a lo más complejo. Los órdenes se construyen y transmiten desde el detalle más simple y singular hacia el nivel de complejidad en la que tienen su lugar junto a los otros. El resultado no es en forma piramidal sino en forma de red, de nudos y de espacios vacíos donde la falta del Otro se hace siempre presente de una forma u otra. La tensión entre objeto y significante amo tiende aquí a hacer aparecer su separación, su imposible solapamiento. Es esta una forma compatible con aquella fórmula de Lacan, a propósito del acto analítico, según la cual "no hay transferencia de la transferencia" y que sigue la misma lógica del "no hay Otro del Otro".

Pues bien, la AMP, con su neoformación que la acompaña de forma inseparable y que llamamos Escuela Una, están pensadas según la lógica "bottom-up". Sus instancias no funcionan como órganos de decisiones que deben ser aplicadas de arriba abajo sino que deben permitir la comunicación entre las instancias de cada nivel, ser un lugar de intercambios y de concierto entre las instancias de las diversas Escuelas, sorteando en lo posible las obligaciones burocráticas, las prohibiciones, los permisos o las complicaciones inútiles. Las Escuelas no son subsistemas de un suprasistema que sería la AMP sino los nudos de una red que debe funcionar en cada nivel de la manera más fluida posible. Y ello en cada una de las tareas y funciones que son las inherentes a nuestra experiencia de Escuela. Este modo de funcionamiento requiere en efecto un alto grado de responsabilidad y de exigencia en cada uno de los nudos y niveles de la AMP.

2.— Las homologaciones de candidaturas para ser miembro de la AMP
Empecemos por una de las tareas más delicadas que definen los elementos de esta red, las homologaciones de las candidaturas presentadas por cada Escuela para ser miembro de la AMP. Durante estos dos años se han homologado 91 candidaturas (43 en el año 2015, 48 en el año 2016). Siguiendo lo que es un ritmo sostenido desde su fundación, la AMP cuenta hoy con 1802 miembros. En el año 1996 contaba con 700 miembros. Lo que quiere decir que en veinte años la AMP casi ha triplicado su número de miembros, que dentro de poco contará seguramente con más de 2000 miembros. Es sin duda más difícil conocerse bien entre 2000 que entre 700.

Y puedo asegurarles que las puertas de cada Escuela escuchan muchos golpes de llamada de entrada, algunos de modo muy insistente, incluso molestos en su espera, porque la selección es fuerte. Hay pedidos, no pocos, que han llegado ya más de tres veces, incluso cinco, al Consejo de la AMP después de haber sido propuestos por el Consejo de cada Escuela. Sin que haya criterios generales, el Consejo de la AMP ha considerado uno por uno estos pedidos a partir del excelente trabajo que la Secretaria de Homologaciones, Carmen Cuñat, ha realizado hasta ahora, trabajo que debemos agradecerle muy especialmente y cuya operatividad transmitirá al próximo Secretariado. Debo señalar el énfasis que el Consejo ha querido poner en cada caso: aquellos que se admiten como miembros son, antes que nada, practicantes del psicoanálisis de los que se conoce la formación personal, su análisis, los controles que realizan de su práctica, su participación en carteles, su implicación en la causa analítica que se constata como una implicación decidida. Es una orientación que sigue lo que expuse hace dos años como uno de los ejes mayores en mi discurso como presidente entrante: "mantener la especificidad de la experiencia analítica, tanto hacia el exterior como hacia el interior de las Escuelas de la AMP". El Consejo se ha esmerado así en precisar la pertenencia de los miembros a su Escuela y a la AMP, dado que esta pertenencia da lugar a veces a interpretaciones diferentes. No es superfluo insistir en ello una vez más: ser miembro de una Escuela implica ser miembro de la AMP y participar activamente de la Escuela Una en su extensión transnacional, incluso translingüística, más allá de un localismo siempre propio de la vida de cada sede pero que se presenta de un modo desigual en cada Escuela. Seguimos así la orientación que el anterior presidente, Leonardo Gorostiza, retomo de los anteriores: "mantener la exigencia analítica en las admisiones; nada de relajamiento sea cual fuere el precio a pagar".

3.— La Garantía
La garantía de formación que las Escuelas de la AMP dispensan es de una importancia fundamental para defender y preservar la función del psicoanalista. Y ello en una época en la que el corporativismo de los colegios profesionales es cada vez mayor en su recurso a las normas y a los protocolos que diluyen de hecho la responsabilidad de cada practicante. Constatamos una lógica que no es siempre evidente en nuestras Escuelas: cuanto menos riguroso sea el modo en que éstas dispensan la especificidad de la garantía de la formación analítica con el grado de AME (Analista Miembro de la Escuela), cuanto menos se elabore y transmita esta especificidad, más la garantía para sostener una práctica se busca en otros modos que van desde la Universidad hasta las instituciones de salud, pasando por las distintas formas de reconocimiento social de la profesión. Recordemos, por otra parte, que este reconocimiento de formación suficiente no es algo que se pida formalmente a las Escuelas de la AMP, —como sí ocurre por ejemplo en el pase o para obtener la propia cualidad de miembro—, lo que requiere que las Comisiones de la Garantía estén especialmente atentas al estado de la cuestión en cada Escuela y en cada caso particular.

Gracias al trabajo que Jean-Daniel Matet ha realizado en la Comisión de la Garantía de la AMP en contacto con cada Escuela, disponemos ya de un funcionamiento acorde con el doble movimiento que señalaba al inicio de mi intervención. La garantía a través de la AMP está agrupado en dos grandes conjuntos: la Comisión AMP-América (en relación con las Comisiones de la EOL y de la EBP ya instaladas), y la Comisión AMP-Europa, siendo la ECF excepción a la regla por el hecho de sus estatutos y de su historia más antigua. Se han establecido los reglamentos internos y las comisiones respectivas de modo que actúan también en modo de red para designar los AME de la Escuela Una.

Durante estos dos últimos años se han designado 23 Analistas Miembros de la Escuela, cuatro durante el primer año, diecinueve durante el segundo, cuando la Comisión AMP-Europa ha retomado sus reuniones. Este número mayor da cuenta, entre otras cosas, del nuevo impulso de la NLS (New Lacanian School), en la que se han designado los seis primeros AME. Es el primer paso de construcción de una base que será sin duda crucial para el futuro funcionamiento de esta Escuela, tan heterogénea en su configuración de lenguas y países.

En las Escuelas que no disponen de una Comisión específica, la discusión sobre la Garantía se prosigue en el seno de la EFP (EuroFedereación de Psicoanálisis) y de la FAPOL en América, siempre en coordinación con la Comisión de la Garantía de la AMP. Seguimos así la lógica de construcción y funcionamiento de las instancias en el modo "bottom-up", dando cada vez más responsabilidad a cada Escuela en la medida que su propio funcionamiento lo permite.

4.— El pase
Esta lógica se hace especialmente importante en lo que sigue siendo, sin duda, la agalma de nuestras Escuelas, el nombramiento de los AE (Analistas de la Escuela) en la experiencia y las enseñanzas del pase. Saludemos la fuerza y la brillantez que esta agalma mantiene en lo más preciado de la especificidad de la experiencia analítica de nuestra orientación. Durante este periodo de dos años se han nombrado 14 AEs, cuatro en 2014, ocho en 2015, y dos más en lo que va del año 2016.

"Lluvia de AEs", se decía en el periodo anterior. Digamos ahora que el torrente generado por esta lluvia sigue alimentado lo más vivo de la experiencia de la Escuela Una. La relación con el pase sigue especialmente viva en la AMP, lo hemos seguido constatando en la Conversación que ha tenido lugar el pasado domingo y en el Congreso de estos días. Es un torrente que no llega en sí mismo a generar un tsunami interno, y seguro que es mejor que no sea así, pero sí supone una fuerza fundamental para mover la turbina de la AMP tanto hacia el interior de sus Escuelas como hacia su exterior, donde las enseñanzas de los AEs son escuchadas siempre de un modo especial y novedoso, crucial de nuevo para defender la especificidad de la experiencia analítica en el contexto social.

Este movimiento hidrográfico es sin embargo desigual en la geografía de la AMP. En este sentido, hay que subrayar el importante número de demandas que llegan a la Comisión del pase de la ECF: fueron 38 en 2014, 27 en 2015, con una proporción también desigual para cada Escuela en el conjunto de los nombramientos. Existen actualmente cinco dispositivos del pase, en la ECF, la ELP, la EOL, la EBP y en la EFP (EuroFederación) donde se ha creado además un Cartel del pase ad hoc para la SLP en Italia. Es un signo más de la lógica "bottom-up" que debe seguir orientando a la AMP. Los informes elaborados por cada Cartel y Comisión del Pase, recogidos y coordinados que de manera tan precisa por Anne Lysy en el Secretariado del Pase de la AMP, son un material de investigación y de enseñanza absolutamente fundamental para todos nosotros. Por decirlo así, son la guía de trabajo para ir a contracorriente de una doxa, de un consenso siempre sospechoso a la hora de dar su lugar a la experiencia del pase y a las nominaciones de AE en las Escuelas. Viéndolos en detalle, podemos constatar la importante función que tiene la contingencia, lo no esperado, lo no programable de la experiencia del pase, hasta el punto que se impone la idea de una "lawless sequence", de una serie sin ley para intentar atrapar esta contingencia.

Este rasgo esencial debe estar ahora también presente en la función de los Colegios del Pase, que no deben cumplir en modo alguno la función de un Otro del Otro del pase en las Escuelas, de una garantía de regularidad que amortiguaría la experiencia. El tema fue debatido por ejemplo en una Asamblea de la ELP, donde parece que este rasgo de contingencia no alcanza todavía a tomar el relieve necesario. Se ve más bien la conveniencia de que los Colegios del Pase no sigan ningún automatón, que se convoquen y reúnan si se ve la necesidad, como así fue por ejemplo para esta Escuela, pero sin hacer de ello una instancia de control regular. Guardar el espacio de las sorpresas del pase es así esencial para las enseñanzas que nos depara.

El mismo rasgo debe preservarse, sin regulación previa, a propósito de una pregunta que parece volver con insistencia: "¿En qué Escuela debe hacerse el pase?". La respuesta más sensata parece ser: en la Escuela de la que uno es miembro, aquella en la que uno se forma. ¿Debe ser siempre así o es posible hacer el pase en otra Escuela? Pues no tiene por qué ser siempre así, puede hacerse en otra Escuela por diversas razones, incluso las más personales. ¿A quién dirigir entonces el pedido de pase? También parece más sensato hacerlo al Secretariado del pase de la propia Escuela. ¿Cómo decidir finalmente dónde se hace el pase? Por intermedio del Secretariado del pase de la AMP cuando se vea necesario, con su conocimiento y siempre caso por caso. Tampoco aquí la AMP debe funcionar en modo "top-down" sino como lugar de concierto y de intercambio entre las instancias de las distintas Escuelas, y siempre con el tacto necesario y la atención al detalle singular.

Debo a Débora Nitzcaner un recordatorio que marca una fecha importante para nosotros con respecto al pase, un recordatorio que quiero señalar aquí. El próximo año se cumplirán 50 años desde la "Proposición del 9 de Octubre de 1967 sobre el psicoanalista de la Escuela" escrita por Jacques Lacan e inscrita en el fundamento de nuestras Escuelas. Este "Decalustro de la Proposicion", como ella lo ha llamado, podría ser sin duda ocasión no sólo para la conmemoración sino también para una reelaboración de la experiencia vista desde una perspectiva a largo plazo. Recogemos el guante lanzado por Débora de cara al nuevo Consejo que saldrá a partir de hoy.

Para concluir este punto referente al valor agalmático que el pase guarda para nosotros, señalaré un hecho que debemos a la excelente iniciativa de nuestro colega Guy Briole que tuvo la idea de agrupar y poner en serie los primeros testimonios de los AE nombrados desde el inicio para que sean consultables en la Web de la AMP, en la parte reservada a los miembros y bajo el título de "Biblioteca del pase". La lista de AEs de la AMP suma hoy 97 de sus miembros. Con algunas traducciones, podrán encontrar ustedes allí por el momento un total de 116 textos de testimonios de los AE, lo que es sin duda un verdadero tesoro, tanto clínico, epistémico como político. Es una biblioteca que no es aquella de Babel, cara a Borges, porque no es infinita pero que sí guarda de manera celosa la singularidad de cada lengua de cada AE, de cada Analizante Experimentado, o incluso de cada Analizante Eterno como me gusta traducir a veces las iniciales de esta insignia que hace tan singular a la propia AMP.

5.— El Cartel
Además de la Garantía y del Pase, los dos pies en los que Lacan asentó la Escuela desde su Acto de Fundación de 1964, hay un tercer dispositivo cuya importancia no debemos soslayar y en el que también insistía en ese mismo Acto. Se trata del cartel y del trabajo que este dispositivo activa y provoca no sólo para los miembros de las Escuelas sino para los no son miembros de ellas y que pueden encontrar en este dispositivo una forma de llamada para su entrada. No voy a extenderme mucho en este punto. Sólo diré que Luis Tudanca, miembro del Consejo de la AMP hasta ahora, ha velado por esta provocación al trabajo con las Escuelas, verdadero crisol de formación en la lectura y la exposición del producto propio de cada uno. Luis Tudanca ha subrayado la "primacía abrumadora" que el cartel que él llamada "tradicional" sigue teniendo en nuestra comunidad. Frente a esta forma "tradicional", señala sin embargo dos nuevas modalidades que se introducen poco a poco en distintos lugares: el llamado "cartel ampliado" y el "cartel fulgurante o flash". El primero incorpora hasta tres miembros más que el "tradicional" con el funcionamiento de tiempo igual de dos años. El segundo funciona con un lapso de tiempo breve, según las circunstancias en la perspectiva de un encuentro o de unas jornadas, para disolverse de inmediato. Hay también una nueva modalidad que ha surgido recientemente, el cartel que se reúne en el espacio virtual de Internet. Su uso es máximo en algunas Escuelas, como en la NLS o la NEL, y en otras es nulo, como en la ECF. La flexibilidad del dispositivo sigue aquí las coyunturas propias de cada lugar. El carácter del cartel como agente provocador del trabajo de los miembros está así disponible y dispuesto a todas las invenciones.

Veamos ahora la doble estructura en la que se articula la AMP con la EFP y la FAPOL. Estas dos instancias han asentado su funcionamiento en relación a las Escuelas que federan. He podido viajar, durante los dos últimos años, a cada lugar y a cada Jornada de estas instancias y sus Escuelas, constatando el buen pulso del trabajo en cada una. Imposible ser aquí exhaustivo.

6.— EFP
En la EFP, el éxito y la buena oportunidad de los encuentros PIPOL ha mostrado una vez más la buena elección del tema en el año 2015 con el título punzante de "¡Víctima!". La difícil actualidad que vive Europa no sólo no ha pasado desapercibida en nuestras elaboraciones sino que ha estado al día también en su vertiente más dolorosa. Imposible olvidar, después del éxito absoluto de las Jornadas de la ECF de Noviembre de 2014 con el tema "Être mère", —Jornadas que han marcado un nuevo estilo, cada vez más seguido por las otras Escuelas—, imposible olvidar, digo, el vacío que han dejado las Jornadas de Noviembre de 2015, que tuvieron que ser anuladas por el estallido violento, un día antes, de los atentados de París. Es un momento que ha quedado entre nosotros marcado con la expresión de "las Jornadas que no han tenido lugar", en un duelo que no se ha dedicado a llenar ese vacío sino a intentar elaborar la extraña naturaleza de ese lugar que no pudieron tener. Seguramente, necesitamos todavía un tiempo de distancia para entender el alcance de este "no lugar" en la serie de acontecimientos políticos y sociales que jalonan la vida de esta Europa que no termina, en efecto, de tener lugar. El tema fue motivo de la Soirée de la AMP celebrada en la ECf este pasado mes de Enero, con agudas intervenciones de colegas del Consejo, y será retomado esta tarde en el marco de nuestra Conversación de la Escuela Una a partir de la intervención de Christiane Alberti, que tendrá su contrapeso americano con la intervención de Juan Fernando Pérez.

La ECF tiene sin duda un lugar de excepción y de avanzadilla en la AMP, en sus elaboraciones epistémicas y clínicas, pero también en las coyunturas políticas en las que ha debido defender la especificidad del psicoanálisis. La batalla librada el año pasado por nuestros colegas en Bélgica para mantener esta especificidad ha sido ejemplar. Su determinación ha hecho posible sustraer al psicoanálisis de nuestra orientación a la dilución a la que quería destinarla, con la pobre ayuda de la propia IPA y de otros grupos de psicólogos y psicoterapeutas, una regulación normativa del ejercicio de la práctica analítica. Otras batallas están en curso, como la que se refiere a la clínica y tratamiento del autismo, que en España está siendo también marcada por la posición de la Escuela. Todo ello nos muestra que cuando los miembros de la AMP saben defender al psicoanálisis ante las instancias políticas de manera decidida y sin ceder un palmo en nuestra posición ética, hacen aparecer la importancia crucial de lo que aprendemos en los distintos ámbitos de la experiencia de Escuela, y muy especialmente de la experiencia del pase. Los efectos se hacen sentir entonces de inmediato, mucho más de lo que podría esperar una posición que querría mantener al psicoanálisis en una extraterritorialidad siempre acorde con la ocultación de las propias referencias. En efecto, todo ello nos enseña de nuevo que ceder un palmo ante las exigencias, con frecuencia tan absurdas, del discurso del Amo en el ámbito social tiene un precio muy alto, demasiado alto para el psicoanálisis. Al revés, cuando se hace escuchar la voz más singular de una experiencia de Escuela, los ecos se expanden de manera exponencial. Sí, es entonces tarea y responsabilidad de cada miembro de la AMP hacer sentir esa voz en cada parte y coyuntura, sin juicios ni prejuicios previos sobre el lugar que el Otro social daría supuestamente al psicoanálisis lacaniano.

En la ELP, el éxito de las últimas Jornadas, las de mayor asistencia hasta ahora en España, dedicadas al tema de la "Crisis" nos ha mostrado también la importancia de la implicación de los miembros de la Escuela en las nuevas apuestas de la clínica. El fórum organizado un día antes en la misma ciudad de Barcelona sobre el autismo ha tenido ya consecuencias decisivas para hacerse escuchar ya, y en primer lugar, en el Parlamento de Catalunya. Hay sin embargo un tema pendiente en la ELP, y es hacer arrancar definitivamente la experiencia del pase entre sus miembros.

Saludemos en este sentido una buena novedad en la Escuela vecina, la SLP en Italia, donde por primera vez se ha podido poner en marcha un cartel del pase, de acuerdo con el presidente de la EFP, con un secretariado que velará también por los pedidos de la NLS. El pase en Italia retoma así aquel guante lanzado allí hace más de cuarenta años por Jacques Lacan y que parecía haber quedado definitivamente desaparejado. Las Conversaciones y Jornadas se prosiguen, por otra parte, con notable calidad en la Escuela italiana. Citaré sólo el ejemplo de la reciente Jornada de trabajo organizada este mes de Febrero en la ciudad de Mestre sobre el tema del trabajo en instituciones a partir del psicoanálisis. La calidad y actualidad de las intervenciones traspasan sin duda el ámbito y la coyuntura particular italiana para plantear un tema de primer orden en la AMP. El tema será también retomado en la Conversación de la Escuela Una de esta tarde.

La New Lacanian School (NLS) es la Escuela más diversa y heterogénea en el marco de la EuroFederación y, en este sentido, es un lugar precioso de elaboración de la articulación entre lo Uno y lo Múltiple del que debemos aprender en el resto de Escuelas de la AMP. Después del notable éxito del Congreso del año pasado, realizado en Ginebra también con el tema "Momentos de crisis", se anuncia ya el próximo en Dublin con un tema joyceano por excelencia, los "Signos discretos en las psicosis ordinarias". Lo nominación de un miembro como AE y la primera hornada de los AMEs designados han marcado un nuevo momento para esta Escuela translingüística y transnacional.

7.— FAPOL
Al otro lado del Atlántico, la FAPOL (Federación Americana de Psicoanálisis de Orientación Lacaniana), aún si tener estatutos propios ni un funcionamiento tan regulado como la EuroFederación, ha dado ya pruebas de una afianzamiento cada vez mayor. Nuestro colega Mauricio Tarrab ha sabido sin duda dirigir con su Bureau de manera especialmente eficiente la puesta en marcha de un espacio de confluencia y concierto de las Escuelas americanas. Se apoya en la enorme vitalidad de la EOL en Argentina, en la creciente fuerza de la EBP en Brasil y de la diversidad transnacional de la NEL, Escuela que se beneficia de la unidad de la lengua española para tejer una trama en la dispersión geográfica de sus sedes y delegaciones.

He podido constatar, una vez más, la gran fuerza que la EOL representa en y para la AMP. Recordemos que se cuentan allí más de una cuarta parte de sus miembros, lo que es sin duda un peso específico muy importante. De esos miembros se podrían destacar muchas cualidades, pero nunca que sean pasivos. Es una actividad que traspasa lenguas y fronteras: ¿en qué ciudad del mundo donde existe el psicoanálisis lacaniano no hay un colega argentino vinculado a la historia de la EOL o que lleve su huella? Las últimas Jornadas con el tema "Solos y solas" han marcado también allí un giro en el estilo de dirigirse tanto al interior como al exterior de la Escuela. Señalaré solo un rasgo del que soy cada vez testimonio personal y que es seguramente una de las razones de esa huella persistente a la que me he referido: la calidez con la que es acogida allí la alteridad, la alteridad del que piensa venir de fuera para encontrarse con que ya está dentro sin saberlo, la alteridad del propio inconsciente finalmente. El Centro de atención de Pausa, el dispositivo de atención de la Red, los distintos Institutos de formación, muestran la sólida implantación de la AMP en Argentina. Se trata ahora para la EOL de consolidar lo que su última directora señalaba como la "interrelación de la EOL con sus secciones" en el interior, de "encontrar el equilibrio", como decía su última presidente, que le dé la mayor flexibilidad.

Por su parte, la EBP es sin duda la Escuela emergente en la AMP, con un llamativo crecimiento de su actividad y solidez en los últimos años. Lo prueba el hecho de que el Congreso de la AMP que acabamos de realizar haya podido tener lugar aquí, en la ciudad de Rio de Janeiro, con una participación inusitada de sus miembros. Y ha sido difícil, muy difícil, no haber podido dar cabida a tantos no miembros que esperan participar con gran interés de esta Escuela. Las instancias de la EBP deberán saber hacer con este deseo manifiesto de un modo acorde con la lógica de la Escuela. Diré lo que me parece que sigue siendo la apuesta de la EBP recordando las palabras de Jacques-Alan Miller en el momento de su fundación hace ya veinte años, al poner en serie esa fundación con la de las otras Escuelas: "[Esas otras Escuelas] son muy naturalmente Escuelas unas, su problema es acoger, ahora mismo, suscitar en su ámbito lo múltiple. Brasil, por el contrario, es múltiple, y es porque lo sabemos que hemos empezado fundando las Secciones de la Escuela antes mismo de fundar la propia Escuela. El Uno de la Escuela es frágil y será bienvenido todo lo venga a reforzarlo con una condición — que lo Múltiple lo acepte de buen grado." Creo por mi parte que la actualidad del concierto de lo Múltiple de la EBP se mide hoy por esta creciente aceptación.

Para la NEL, este concierto de articular lo Múltiple con lo Uno es una apuesta todavía mucho mayor. Puedo dar fe de que sus instancias se dejan la piel en este empeño, y no siempre con los resultados que desearían. Desde Tarija al sur hasta Miami al norte, la NEL es un abanico de diversidades que no siempre se pueden aunar con un mismo viento. El espacio virtual de Internet ayuda a veces a soplar en esta dirección para tejer los lazos en una misma comunidad de trabajo pero sin duda no es suficiente. Algunas Delegaciones sufren esta insuficiencia para sostener también sus lugares de responsabilidad. Mención aparte merece la situación en Venezuela, donde la reunificación de los grupos existentes propició una nueva perspectiva, pero también donde las dificultades políticas y económicas no hacen nada fácil seguir la lógica de la Escuela Una. Como contrapeso, la creación hace dos años de la Sede NEL México ha dado un notable empuje a la actividad de los miembros en ese país. El dinamismo de la Delegada por el Consejo de la AMP en México, Graciela Brodsky, ha sido y sigue siendo necesario para sostener ese empuje. No está excluido pensar para otros lugares una función semejante, antes que pensar en una modificación de los estatutos o de las instancias de la NEL. La FAPOL tiene de hecho ya esa función en algunos lugares y hay que pensar mejor su articulación. El Consejo de la AMP tiene como una de sus tareas principales ayudar a ello.

No quiero concluir el capítulo FAPOL sin mencionar la importancia, al lado de la secuencia de los encuentros de los ENAPOL, de la iniciativa llevada a cabo por su presidente Mauricio Tarrab con la creación de la RUA, la Red Universitaria Americana que acaba de realizar su 2ª Conversación. Dicha Red da cuenta de la importancia de la presencia de núcleos y proyectos de investigación del psicoanálisis lacaniano, con más de 170 colegas de la FAPOL implicados en 29 Universidades americanas. La capacidad de la RUA para transmitir nuestra orientación a nuevas generaciones no tiene parangón en otros lugares y debe ser tenida muy en cuenta para el futuro.

8.— El mundo anglosajón
Quedarán necesariamente en el tintero muchos puntos que podremos precisar si ustedes gustan en el debate general y que sólo voy a evocar: la organización de las primeras Jornadas de la FIPA (Federación de Instituciones de Psicoanálisis Aplicado) a cargo de Patricia Bosquin-Caroz; la prolífica actividad de Radio Lacan llevada a cabo por su directora Liliana Mauas y su equipo; el proyecto de intervención en Wikipedia que hemos iniciado, no tan fácil como parecía en un principio; la actividad dispar de los Observatorios puestos en marcha estos dos años; el constante trabajo de nuestro colega Daniel Roy en la extensión del psicoanálisis en Europa del Este, siempre en contacto con Judith Miller; la labor de colegas como Frank Rollier en el inicio de conferencias y talleres en la India; o la labor de Nathalie Charraud en las actividades en China, en la Universidad de Chengdu. Son actividades que el Consejo de la AMP ha seguido de cerca estos dos años y a las que seguirá prestando toda su atención.

Pero sí quiero detenerme en una área especialmente importante para la AMP y el futuro de su acción. Se trata del mundo anglosajón, de la política de ediciones y de la intervención en distintos lugares y estamentos relativos a él.

En primer lugar, la intervención de la AMP en la ONU, organización en la que mantenemos la condición de ONG con "special consultative satatus". Nuestro colega Pierre-Gilles Guéguen ha tomado el relevo de Gil Caroz en la tarea de asegurar y seguir el contacto con las actividades que requieren mantener dicha condición en este dispositivo complejo. Además de presentar el informe de actividades cuadrienal preceptivo, redactado por el propio presidente de la AMP, y de participar en los eventos anuales del ECOSOC (el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas), este año pasado hemos dado un paso más. Se trata de la organización por primera vez por nuestra parte de un "Side Event" en las sesiones del ECOSOC, de un evento paralelo realizado en la propia sede de la ONU el 19 de Marzo de 2015, con el tema "Gender Equality ans Sexual Diversity in relation to the Empowerment of Women: A Psychoanalytic Point of View", con la intervención de María Cristina Aguirre (Nueva York), Marie-Hélène Brousse (París) y Gil Caroz (Bruselas). Ellos podrán hablarles mejor de los diversos ecos de esta primicia que supone hacerse escuchar en un medio donde las diferentes lenguas se unifican en la lengua común del Otro. La utilidad de intervenir en este foro podría parecer a veces relativa pero tiene una importancia directa a la hora de encontrar puertas de entrada en este lugar del Otro. La política de la AMP debería seguir la organización periódica, aunque no anual, de este tipo de eventos.

Otro orden de incidencia muy distinto es la política de ediciones en lengua inglesa que el Consejo lleva a cabo con la inestimable colaboración de Ève Miller-Rose y de Marie-Hélène Brousse. Además de la constitución de una red de corresponsales de edición en lengua inglesa, la AMP ha dado su sostén a una doble iniciativa que ha dado ya sus frutos. La primera es la edición de "The Lacanian Review", la nueva revista internacional publicada por la NLS que relanza con otro marco la edición de Hurly-Burly, en doble versión papel y digital. La segunda es la publicación de "The Lacanian Review On Line", la newsletter lacaniana en lengua inglesa que muchos de ustedes habrán recibido por correo electrónico. Ambas iniciativas están confiadas a la dirección de Marie-Hélène Brousse que ha dado pruebas de su saber hacer en este ámbito con la colaboración de Véronique Voruz y de France Jaigu. La AMP debe agradecer el entusiasmo con el que se lleva a cabo esta labor. Por otra parte, la AMP proyecta la edición de volúmenes en la editorial de Gran Bretaña, Karnac.

Y last but not least en este apartado anglófono. Hay novedades en los EEUU, novedades que pueden ser un punto de inflexión decisivo para el futuro de la orientación lacaniana en ese país. El delegado por el Consejo, Pierre-Gilles Guéguen, mantiene con firmeza el trabajo junto a nuestra colega en Nueva York, María Cristina Aguirre. Después de un tiempo de intenso trabajo, tres tendencias que han mantenido su actividad nucleadas a partir del éxito de los Clinical Study Days se han agrupado bajo el nombre de Lacanian Compass, la brújula lacaniana en los EEUU. Está en vías de realización la inscripción de Lacanian Compass como una asociación legalizada que admitirá miembros y realizará actividades regulares. Nuestro colega en Nebraska Thomas Svolos acaba de enviarnos estos días un primer borrador de estatutos que estamos estudiando puntualmente para ver su efectividad.

Vienen ahora las permutaciones. Los estatutos y el Reglamento Intereno de la AMP establecen que esta vez corresponde a sus siete Escuelas elegir a los consejeros que deben permutar cada dos años y ser ratificados por la Asamblea. Dentro de dos años corresponderá a las instancias del Campo Freudiano esta elección. Los siete nuevos consejeros elegidos por las Escuelas son los siguientes:

Ram Mandil (substituye a Antonio Beneti) (EBP), Raffaele Calabria (substituye a Domenico Cosenza) (SLP) , Santiago Castellanos (substituye a Carmen Cuñat) (ELP) , Yves Vanderveken (substituye a Anne Lysy) (NLS) , Christiane Alberti (substituye a Jean- Daniel Matet) (ECF), Piedad Ortega de Spurrier (substituye a Juan Fernando Pérez) (NEL) , Silvia Baudini (substituye a Luis Tudanca) (EOL)

Agradezco a los consejeros salientes su estupenda colaboración y saludo a los entrantes con quienes tendremos ya una primera reunión este mediodía.

También coincide esta Asamblea con la renovación del Comité de Acción de la Escuela Una. Quiero agradecer a los componentes de este último su labor durante estos dos años, tanto en la edición de los Papers, en la preparación del tema de este último Congreso, como en el trabajo de algunos de los Observatorios de los que encontrarán los resultados en la página Web de la AMP, en la parte reservada a los miembros. Los integrantes del Comité de Acción de estos dos últimos años son los siguientes: Patricio Alvarez (EOL), Vilma Coccoz (ELP), Jorge Forbes (EBP), Clara Holguín (NEL), Clotilde Leguil (ECF), Maurizio Mazzotti (SLP) y Nasia Linardou, en colaboración con Guy Poblome (NLS). Gracias a todos ellos. Les indico la nueva composición del Comité de Acción propuesto: Paloma Blanco (ELP), Victoria Horne (ECF), Ana Lúcia Lutterbach (EBP), Débora Rabinovich (EOL), Florencia Sanahan (NLS), Massimo Termini (SLP), José Fernando Velásquez (NEL).

Estimados colegas, un último punto para concluir.

Cuando el anterior presidente, mi estimado colega Leonardo Gorostiza, me transmitió el cargo con aquella preciosa batuta de director de orquesta que ustedes recordarán, batuta que tengo cada día presente y que guardo siempre a la vista en mi estudio, entendí que debía saber armonizar voces múltiples y diversas en un mismo concierto. Habrán visto que la palabra "concierto" se ha repetido, en efecto, en diversos punto de este informe. Es un concierto, pueden suponerlo, no siempre fácil de orquestar. Y hay que hacerlo sin esperar de nadie aquel acorde resolutivo que Jacques Lacan evoca en sus Escritos a propósito de la transferencia, el acorde que daría la conclusión armónica y final a la frase musical, como la puntuación que desde el lugar del Otro viene a dar la significación final de la frase. No, no hay acorde resolutivo en la AMP que venga del Otro. Y, por no haber, debo confesarles que no hay tampoco partitura previamente escrita para el director. Lo aprendí muy pronto al asumir el cargo y es algo que me hizo recurrir a otra experiencia musical para venir a suplir esta ausencia de partitura, ausencia que hace por otra parte tan vivo e imprevisible el concierto de las Escuelas de la AMP. Se trata de la experiencia que algunos músicos contemporáneos han definido como una "improvisación dirigida". En una improvisación dirigida no sólo no hay partitura escrita previamente sino que cada participante debe tomar una decisión a partir de las decisiones de los otros y cada uno a partir de ciertas indicaciones que el director da al conjunto. Es un funcionamiento complejo que puede encontrarse tanto en una gran orquesta o en una de cámara, en una sinfónica o en el reducido cuarteto de una jam session.

Creo, en efecto, que no puede entenderse la construcción y el funcionamiento de la AMP sin esta complejidad de una improvisación dirigida. En realidad, hay que ensayar bastante para que funcione como tal en su complejidad, es decir para que sea improvisada y dirigida a la vez. El director tiene en esta experiencia una función parecida a la que nosotros conocemos como el "más uno", agente provocador y orientador a la vez de cada uno en el conjunto. Sus indicaciones y decisiones vectorizan las decisiones que cada uno debe tomar pero siempre teniendo en cuenta las decisiones que los otros han tomado antes. El resultado no siempre es maravilloso ni definitivo, hay que aprender sobre la marcha a modularlo, a matizarlo, a corregirlo o a confirmarlo con una nueva decisión. Todo ello exige en todo caso una gran solidaridad, una "affectio societatis" como la llamamos nosotros, entre sus miembros. Y nada de ello sería posible sin el sostén y las orientación de Jacques-Alain Miller a quien agradecemos su disponibilidad.

Pues bien, les pido para finalizar que renueven ustedes su confianza en mi función de presidente, junto al nuevo Consejo que surgirá de las permutaciones preceptivas que les anunciaré esta tarde, para seguir dirigiendo esta gran sinfonía que es para cada uno de nosotros la experiencia de las Escuelas de la AMP.

Tienen ustedes ahora la palabra.

Miquel Bassols

29 de Abril de 2016