World Association of Psychoalanysis

 

La pareja de Schreber en 1956, entre la defensa e la reconciliacion

Jesus Ambel

 

Nos hemos propuesto la lectura de un capitulo de la ensenanza de Lacan para trabajar el tema de las parejas y el psicoanalisis. Se trata del capitulo VI del Seminario dedicado a *Las psicosis* en el que aborda el tema de *el fenomeno psicotico y su mecanismo*.

Creemos que su lectura y comentario nos va a proporcionar suficientes argumentos y a ofrecernos un abanico amplio de nociones y conceptos que nos van a permitir situar el tema como corresponde a la novedad que el psicoanalisis nos aporta a proposito del discurso sobre la pareja y su *dichosa relacion*.

Comienza Lacan hablando de la confianza que deben tener los psicoanalistas en la estructura... y de la certeza. Va a hablar de la certeza para el sujeto normal (*el correlato de una accion*) y para el loco, (*lo que esta en juego, le concierne*). Se trata, nos aclara, de una certeza radical. Una significacion inquebrantable para el: el fenomeno elemental o creencia delirante.

Nos senala a continuacion lo que considera que es el fenomeno central del delirio de Schreber, algo que el propio sujeto formula: la *Seelenmord*, el asesinato del alma. Y pasa a continuacion a ocuparse de las *producciones discursivas* de las paranoias y nos aclara que por mas escritor que sea, al delirante le falta algo.

De esta forma, el mundo que nos escribe Schreber es conforme con la concepcion alcanzada despues del momento del sintoma inexplicado. En ese mundo el es el correlato femenino de Dios. Asi todo se entiende, todo se arregla para el (y tambien para todo el mundo).

Lo que permite que *todo se arregle* no es otra cosa, nos ensena Lacan, siguiendo a Freud, que la *Versohnung*, la reconciliacion que lo situa como la mujer de Dios. Y Lacan destaca que lo que nos impacta es que, en su texto, nada indica la menor presencia de *una verdadera relacion entre dos seres*.

A este respecto de la relacion entre dos seres, nada que ver entre Schreber y la mistica. Nada que ver con San Juan de la Cruz y sus esponsales del alma con la presencia divina. La *solucion* de Schreber (su libro) no sera pues una *experiencia original subjetiva*, sino que estariamos en presencia de un testimonio *verdaderamente objetivado*.

Schreber escribe pero no es un poeta puesto que no nos introduce a una *nueva dimension de la experiencia*. Lacan piensa que hay poesia cada vez que un escrito nos introduce en un mundo diferente al nuestro y *dandonos la presencia de un ser*, de determinada relacion fundamental, lo hace nuestro tambien. La poesia es creacion de un sujeto que asume *un nuevo orden de relacion simbolica con el mundo*.

Lacan va a acudir a la nocion de defensa para ayudarnos a comprender como la construccion de Schreber puede producirse en un sujeto. Hace mencion al caso de Kris, el del acting out de *los sesos frescos*, para recordarnos que la defensa no es una nocion que nos sirva entender las relaciones del sujeto con la realidad. Para dar cuenta de esta nocion nos propone leer de otra forma una expresion freudiana sobre el caso: *lo que fue rechazado en el interior, reaparece en el exterior*. Las psicosis vendrian a demostrar que *con una anterioridad logica*, hay una etapa donde la simbolizacion puede que no se lleve a cabo. Esa etapa seria anterior a la dialectica neurotica y consistiria en que *algo primordial que toca al ser del sujeto* puede que no entre en lo simbolico pero no por la via de la represion sino del rechazo. A ese mecanismo lo va llamar *Verwerfung* primitiva: algo que no es simbolizado y que se manifestara en lo real. Lo real entendido en este momento como *campo distinto a lo simbolico*. Asi, lo que haya sufrido la *Bejahung* *pura, primitiva* sufrira un destino y aquello otro que haya sufrido la *Verwerfung* sufrira otro. Lacan nos hace ver que en este terreno no se da nunca *lo adecuado*. *Con lo que queda, dice, el sujeto se forja un mundo* y se las arregla para ser hombre o para ser mujer como *problema esencial* en tanto sujeto sometido a lo simbolico. El Edipo seria, precisamente, eso.

Se abre de esta forma, un marco en el que Lacan dice que se produce *todo lo que podemos imaginar*: A. La *Verdichtung* o ley del malentendido que hace posible, por ejemplo, la satisfaccion de tendencias opuestas dependiendo de la posicion sexual en lo simbolico, en lo imaginario y en lo real. B. La *Verdrangung*, la represion, lo que sucede cuando *algo no encaja* en la cadena simbolica. Cadena simbolica que tiene una coherencia interna y cuya ley, dependiendo de la posicion del sujeto, puede ser intolerable. Entonces hay sacrificio. Entonces hay represion. Pero la cadena sigue circulando mediante el sintoma neurotico. C. La *Verneinung*, que es del orden del discurso, lo que somos capaces de producir articuladamente. El principio de realidad lo atraviesa. Se trata de la atribucion del valor de existencia: siempre se trata de volver a encontrar un objeto. *El sujeto esta en suspenso en lo tocante a su objeto fundamental, en relacion al objeto de su satisfaccion*, dice Lacan textualmente.

Se extiende Lacan en aclararnos esta cuestion de la relacion con el objeto para dar cuenta de la inexistencia de *canales, rieles naturales* para la adaptacion. El sujeto debe *volver a encontrar* el objeto cuyo surgimiento es fundamentalmente alucinado. En esa busqueda, puede surgir algo diferente. O bien bajo la forma esporadica de esa pequena alucinacion que relata el Hombre de los Lobos, o bien de modo mucho mas amplio, en el caso de Schreber. Vuelve a continuacion al fenomeno psicotico definido como *emergencia de una significacion enorme*. En el caso Schreber se da una significacion que le concierne pero que es rechazada. El sujeto nunca integro *especie alguna de forma femenina*. Se trata, senala expresamente Lacan, de la funcion femenina en su *significacion simbolica esencial*.

Se pregunta mas adelante lo que sucede cuando lo que no esta simbolizado reaparece en lo real. Se pregunta tambien por que ante una significacion que no remite a nada pero que es una significacion esencial para el sujeto, no se pone en marcha la represion. Nos indica que para contestar a esta preguntas ha sido util introducir el termino de defensa.

Ha sido util porque la defensa pone de manifiesto mejor que otras nociones la relacion del sujeto con la pulsion. Cuando el sujeto se las ha tenido que ver con una pulsion que ya fue puesta en juego en la simbolizacion previa, tenemos un determinado numero de sintomas que dan cuenta del *compromiso*. Pero cuando algo aparece en el mundo exterior que no fue primitivamente simbolizado, el sujeto se encuentra inerme y se produce una verdadera reaccion en cadena a nivel de lo imaginario. Ademas se introduce, de manera *deformada y profundamente a-simbolica*, *la senal central de la mediacion posible*.

A partir de ahi, el mundo del sujeto consistira en la relacion con ese ser que para el es el otro, Dios mismo. Para Lacan, lo importante es que *algo de la relacion del hombre con la mujer* es realizado supuestamente de ese modo. Esa pareja, los dos personajes, Dios y Schreber, seran dos estructuras que se acoplan estrictamente y que desarrollan lo que siempre esta *elidido* en la vida del hombre normal.

Termina Lacan indicandonos que el delirio muestra el juego de los fantasmas e incidiendo en que lo importante es como esto responde a la demanda de integrar lo que surgio en lo real y que representa para el sujeto *ese algo propio* que nunca simbolizo. De esta forma, anade, *el delirio no carece de relacion con el discurso normal*.