World Association of Psychoalanysis

 

DE LA EXPERIENCIA DE LA BUSQUEDA A LA EXPERIENCIA DEL ENCUENTRO

Francisco-Hugo Freda

 

"El saber no transmitido se convierte en rencor."
(Gaston Bachelard)

No es para mi un simple juego de la elocuencia formal vaciado de toda razon agradecer la invitacion a participar a estas jornadas.

Se me propuso hablar de mi experiencia en el dispositivo del pase. He respondido afirmativamente. Supongo que el que invita confia en que el invitado posee las capacidades de transmitir lo experimentado. Es esa confianza que agradezco. Soy lo que se llama un ex-AE, un analista experimentado por el pase y su dispositivo que he recorrido casi completamente. Hay sin embargo un problema por un lado soy un ex-AE y por otro participo actualmente a la experiencia del dispositivo. Esas dos dimensiones "la del haber sido" y la "del estar" configuran el campo subjetivo a partir del cual puedo pensar mi trabajo.

Por razones de metodo comenzare a interrogar la nocion de experiencia y la idea que de ella me hago.

Escribir sobre la experiencia impone considerar la distancia entre ella y su formalizacion. Debemos establecer la diferencia entre experiencia y saber.

La experiencia accentua la dimension temporal, en la cual se dibuja un lugar que habiendo sido ocupado graba en el sujeto los hitos de su historia.

La historia no es la historia de la vivido sino la del significante que adquiere para le sujeto el valor de direccion.

La experiencia en ese sentido no puede confundirse con la conclusion que de ella resulta.

La experiencia no da prueba de nada, a lo sumo puede decirse que se ha participado, lo cual es mas que sospechoso dada la tendencia contemporanea a hacer de acumulacion de titulos y funciones un valor cotisable de la subjetividad moderna.

Concretamentela experiencia tiene un valor "si se sabe porque se participa" con la complicacion suplementaria que sobre "este saber porque" es necesario "dar pruebas".

Es el "dar pruebas" que impide que una experiencia no se convierta en religiosa.

El analisis como el pase estan sometidos al imperativo de "dar pruebas".

La rega fundamental introduce en el campo del saber la dimension de la verdad, pero a dicha dimension el psicoanalisis le impone el registro interrogativo.

La revelacion gozosa que produce la palabra en el sujeto se detiene ante la interpretacion analitica que impone "el dar razones".

El analista impone la explicacion, derecho que el se otorga por haber sido instalado en la posicion de aquel que sabe supuestamente lo que busca. De hecho el analisis es una experiencia de la busqueda, en la cual los significantes circunscriben lo que "ya se sabia" lo que "ya estaba alli".

Nada mas propicio para hacer del analisis una forma de la religion y darle a la sesion analitica el apelativo de confesion.

Freud advirtio este riesgo y Lacan nunca perdio de vista dicha tendencia propia al tratamiento de lo imaginario por el simbolico.

Por dicha razon en 1964 cuando define los cuatro conceptos fundamentales del psicoanalisis produce un doble movimiento, el primero es evidente: ordenar los cimientos de la teoria freudiana y el segundo mas subterraneo casi imperceptible, un cambio de orientacion al interior de su propia elaboracion. El define la accion del psicoanalista en los siguientes terminos: "La posibilidad de tratar lo real mediante lo simbolico, que se tope con algo mas o menos de imaginario no tiene aqui mas que un valor secundario."

El tratamiento de lo real ordena la praxis. A partir de ese momento la definicion del analisis y de la direccion de la cura se veran modificadas por la definicion de la praxis. El analista es aquel que introduce el real que esta en juego del momento mismo que el analizante viene a solicitarlo.

Es en el lugar mismo donde Freud habia encontrado los limites del acto analitico que Lacan produce una nueva definicion del analista y propone el pase como sistema de recrutamiento de analistas.

La linea que les propongo permite retomar el punto anterior e incluir al interior de la experiencia de la busqueda la experiencia del encuentro. La experiencia de la busqueda es una definicion del analisis. La experiencia del encuentro es una definicion del pase.

Sin embargo el analisis es una succesion de encuentros:

el primero con el analista y el significante que lo designa,
el segundo el sentido del sintoma y su insistencia,
el tercero el encuentro con el goce que el sintoma recubre,
el cuarto el mundo de las identificaciones donde la imagen que las fundan opacifican al ser,
el quinto la realidad del inconsciente como lugar de la alienacion,
el sexto la sexualidad como causa y como imposible,
el septimo la repeticion como defincion del sujeto,
el octavo el objeto a como signo de lo que escapa a la sumision del Otro,
el noveno el amor como uno de los nombres del narcisismo.

Estos encuentros determinados por el juego de los significantes constituyen la trama de un analisis pero nunca la experiencia del encuentro que introduce la dimension del pase.

Bien sabemos que la condicion del pase es el analisis pero debemos reconocer que todo analisis terminado no conduce inevitablemente al pase.

Mas claramente nada permite asegurar que hay una relacion directa entre fin de analisis y pase. Es lo que ensena el trabajo en los carteles del pase.

Dicha constatacion lleva inevitablemente a diferenciar el analisis como terminado y el pase como conclusion.

Acabo de proponer simplemente un marco de reflexion donde las lineas que lo configuran es la diferencia entre fin y conclusion. Esos dos terminos tienden a confundirse. Es propio al hombre evitarse el contratiempo que supone consentir al real que esta en juego en las realidades que lo terminos ocultan.

Pero , que es el fin? donde encontrar su punto? o es que solamente el camino recorrido por el solo hecho de haber sido comenzado impone su punto de llegada?

Hay un fin que es seguro, se llama la muerte pero ningun significante la representa correctamente. Las preguntas son multiples y las respuestas son pobres.

Hay que hacerse a la idea que la nocion de fin de analisis esta determinada por la idea que se hacen los psicoanalistas del analisis o mejor dicho por la relacion que los analistas tiene con el psicoanalisis.

En Lacan mismo no hay una idea definitiva del fin del analisis. Las teorias al respecto se han ido modificando ha medida que avanzo en la elaboracion teorica. Lo que le interesa a Lacan de manera explicita es "lo que queda despues de un analisis" y como "dar cuenta de los resultados obtenidos".

Avanzare la hipotesis que Lacan desplaza el problema del fin del analisis redefiniendo la nocion de deseo, bajo la forma de deseo del analista.

Freud trazo los limites del deseo poniendo en evidencia las imposibilidades que le impone a este el principio del placer. Lacan no discute el principio desplaza el problema.

En enero de 1964 en la conferencia que da en Roma que puede definirse coma la una introduccion al Seminario XI Lacan establece la tension entre pulsion y deseo del analista. Lo que no interesa en ese movimiento conceptual son las incidencias practicas.

Se trata del pasage del deseo definido a partir de la determinacion que encuentra en el Otro es decir en el registro simbolico, al deseo que encuentra su razon en la indeterminacion de la pulsion es decir en el real. Este paso se mide y se llama el pase. El sujeto concluye. El paso dado es un nombre que no se confunde con el "objeto (a)" a pesar que este tiene inscrpto el real que el mismo obtura. No se trata del atravesamiento del fantasma sino del fantasma atrevesado que deja entrever los bordes de lo real en tanto que signo del goce.

Si el sujeto continua o no su analisis su libertad no esta comprometida porque terminar o no no es prueba de exito para nadie.

Toda pregunta merece respuesta, aunque esta sea el silencio, dice Lacan, nuestra pregunta es ahora la siguiente: que es el deseo del analista?, tal vez la respuesta sea el silencio de la pulsion. No me he de conformar con una respuesta de circunstancia del estilo "es uno por uno" dado que hoy en dia es una responsabilidad para los psicoanalistas de romper con los sobreentendidos, dado que lo entendido sufre tambien la erosion que el real le impone a lo simbolico.

Insisto entonces, que es el deso del analista? que sea unico no implica que no tenga una definicion porque de ser asi la vertiente que se dibuja es el misticismo y que el encuentro que lo produce una revelacion religiosa.

Nuevamente entonces: que es el deseo del analista? que sea inedito no quiere decir de ningunisima manera que la responsabilidad del sujeto no este comprometida.

Repito; que es el deseo del analista? que sea nuevo en su estructura no nos libera de la obligacion de saber cual es su Otro.

"Preguntona del desierto" me diria Cesar Vallejo.

Claro le respondo porque es en el desierto del ser que se inscribe el trazo del deseo soportando que el viento lo borre constantemente.

He alli la politica del deseo, borrarse constantemente, y talvez ese sea el deseo del analista: la insistencia de querer inscribir lo imposible en un lugar donde nada se graba.

Continuo: que es el deseo del analista? Aceptemos que es inedito, lo cual no quiere decir que sea una excepcion, ni mucho menos excepcional. Es inedito porque hay un inedito en el psicoanalisis y es desde alli de lo que no fue editado por el Otro que nace un deseo como "nombre" y un sujeto como respuesta.

El deseo del psicoanalista no quiere decir lo que se desea, porque el psicoanalista tambien desea como todos los hombres hasta un cierto limite. El deseo del analista es aquel que surge casi sin saberlo, y a pesar de todo lo que cada uno puede hacer, para indicar que causado por lo que falta define al sujeto como respuesta de la pulsion en tanto que ella es uno de los nombres de lo real. Que sea una respuesta nos impone saber quien la emitio para que el sujeto pueda escucharla. Es la lalengua que habla y es el lenguaje que traduce. El gusano que grita en silencio se ordena borromeanamente. Es ese nuevo OTRO que Lacan ha inventado para editar el deseo del analista. El nudo esta en el lenguaje digo German Garcia hace unos meses para indicarnos que el nudo es elevar a la categoria de concepto un poco de la substancia gozosa que transporta cada significante.

Hay un sujeto del inconscient entonces.

Hay un sujeto del pase de experiencia.

Hay un amor que se dirige a lo real que he tratado de transmitirles para no soportar el tonto peso del rencor.

"Escrito en Buenos Aires en noviembre 2000. Horas antes de haber terminado de escribir este texto encontre en el taller de mi amigo C. Gorriarena, las breves palabras de Gaston Bachelard que introducen estas reflexiones. Me apropie de ellas y tambien de los comentarios que el pintor hizo de ellas, evidentemente le pedi permiso. Luego continuamos nuestra charla sobre su pintura."