World Association of Psychoalanysis

 

EL "BUEN USO" EN LA ESCUELA DEL PASE

Guillermo A. Belaga

 

1. Introduccion

Encontre conveniente empezar esta intervencion con la siguiente advertencia: "cualquier semejanza con personas existentes es pura coincidencia".

Esta frase frecuente en las peliculas que quieren preservar la verdad como ficcion, sirve como introduccion a algunas preguntas: ¿sobre que punto de la transmision del Analista de la Escuela usted se identifica? Dado que el final de analisis no es quedar fuera del ideal, sino un hacer con el mismo: ¿que ideales representa el pase y el AE, que abririan a investigar sobre sus posibles usos?

Asi antes de avanzar sobre estas cuestiones inspiradas en la lectura de un articulo de E. Laurent, justamente sobre los "usos del AE" en la comunidad (1), situare al menos uno que me ha provocado la nominacion.

Me refiero a la circunstancia que una vez aislado el sujeto supuesto saber, destituido el saber que podria denominarse imaginario, el pase ha tenido como efecto sobre la practica del psicoanalisis la restitucion de una pasion: la pasion de la ignorancia.

¿Pero, como la practica de la ignorancia en el fin de la experiencia?

Este termino debe inmediatamente aclararse, en tanto no hay que confundirlo como la pasion de no saber nada, sino que la pasion de la ignorancia designa: el saber hecho conjunto vacio, en relacion al no saber (2), en relacion a un cierto "no hay".

Es decir que seria otro nombre para motorizar la invencion de saber, y es tambien otra manera como AE de hacer uso del vacio.

2. ¿No hay quod sin quid?

En efecto, el problema crucial de plantear la identificacion al AE, es que el AE esta designado del lado del quod, se trata de algo que hay pero no pue de definirse que es. Es un quod sin quid, entendido este como lo que es un analista. De este modo el AE se presenta como una existencia particular en el seno de la Escuela y abierto por lo tanto a la variacion. Por su lado el quid, seria la definicion de un estandar, y si se lo compara con el enigma como ruptura en el seno del espacio semantico, el quid es su significacion, la posibilidad de ponerle un nombre.

A su vez, estas consideraciones permiten visualizar como se obtiene otro de los nombres del analista, el AME. Asi este enunciaria el discurso comun de un grupo, la estabilidad semantica de una comunidad, si se toma en cuenta su ubicacion en el piso inferior del grafo -hecha por Lacan- y su conexion a la garantia social y al Ideal.

Volviendo sobre el lugar del AE, el mismo como existencia particular no tiene -como deciamos- una identidad con el enunciado, esto lo hace afin y capaz de cumplir, segun J.A. Miller la funcion de "extimidad", siguiendo lo establecido en su curso en relacion a la "quodidad" del objeto (a) (3). En este sentido se determina una propiedad topologica: es un afuera que se encuentra adentro. "Lo que esta mas adentro se vislumbra por estar cerrado, inaccesible, fuera del alcance (...) Es en el Otro, el lugar del objeto a" (4).

En referencia a estas afirmaciones, Laurent formulo los usos posibles desde la oposicion entre el mas-uno y el extimo (5).

Al respecto, hallariamos que el AE funciona como mas-uno, cuando se suma de una forma homogenea al gran funcionamiento de la Escuela. Con lo que en este caso solo podria adjuntar su "agalma" propio.

Asimismo esta evaluacion, estaria situada en el contexto de un balance mas general de la experiencia de "las Escuelas", a partir del tiempo de la Escuela Una. Bajo este punto de vista, es que se apunta un "funcionamiento totalizador" en las circunstancias en donde la figura del AE aparece en la gestion, la orientacion y la garantia. De esta manera ocurre que "garantiza la Escuela que lo ha garantizado, en un circuito sin ninguna perdida".

Se podria agregar, que el mas-uno es lo que se anyade a los unos para totalizarlos; como dice Miller "hace todos", pudiendo ser encontrado en la formula freudiana (edipica) de la sexuacion, bajo el aspecto del correlato antinomico e incontable, excepcional, de lo universal: "Padre muerto o Dios del estruendo".

Por el contrario, en el caso del extimo por su funcion descompleta, hace inconsistir, lo que permite introducir en la formula el no-todo.

Tambien estos dos usos corresponden a otras tantas versiones del testimonio del AE: una sintomatica, con acento en lo "intimo" en respuesta dialectica a lo homogeneo de la Escuela, seria una manera de no caer en su "cocina". Otra seria retomando el texto de la Proposicion de Lacan, donde dice que el analista de la Escuela esta "entre quienes pueden testimoniar de los problemas cruciales en los puntos candentes en que estos se hallan para el analisis, especialmente en la medida en que ellos mismos estan en la tarea, o al menos en la brecha de su resolucion" (6).

Dado que me parece que esta expresion, debe ser vectorizada desde las vueltas que cada AE ha efectuado sobre la incompletud del Otro, y la consistencia del "resto" del final -que propicia la practica, la elaboracion temporal del deseo del analista y guia toda esta logica-, tomaria en relacion a la Escuela-sujeto el siguiente rasgo: la modalidad del superyo conocida como "conciencia universal" que tiende a nivelar el campo semantico, borrando la enunciacion particular. En conexion a esto propondria -como dije en otro testimonio- recordar que quien se autoriza del discurso del analista "haga que la voz del superyo (surmoitie) pueda demostrarse incompleta en vez de querer completarla". Es decir que subyace una operacion de reduccion significante y libidinal en los tres tiempos del pase -clinico, en el dispositivo, y en la comunidad-, una operacion de enfrentarse como ser sexuado a la "voz imperativa" de un decir femenino especifico ligado al Otro, haciendola inconsistente, indemostrable, indecidible. Operacion que testimonia de lo real, y que tambien a partir de la nominacion apunta a lo real de la experiencia de la Escuela. Es decir que lo que cada AE interpreta, "lo que tiene que decir", no esta disyunto, sino por el contrario esta muy circunscripto a su modo de articular el Uno y el Otro.

3. Las variaciones sobre el padre

Recientemente J.P. Klotz recordaba que la Escuela como sujeto colectivo es una Escuela de no-analistas (7), a lo sumo de analizantes. Esto vale tambien para el AE como analizante que ha arribado en el cumplimiento del recorrido, a una conclusion transmisible.

Pero en tanto analista de la Escuela -no hay que omitir subrayar el "de"- su titulo implica la relacion a una comunidad, y por lo tanto un final ratificado desde esa perspectiva no es sin el grupo.

Al respecto, sugeriria seguir las salidas de analisis que delinea E. Laurent en el ultimo "Caldero" de la Escuela, donde inspirandose en la tradicion griega, situa diferentes modos de hacer con el goce en lo que respecta al uno por uno y a la construccion normativa de los sistemas del lazo social (8). En este sentido, el anyo pasado en el Centro Descartes, contrapuso al final cinico, estoico o epicureo, un final pasional no aislado de los valores de la ciudad ni separado de la problematica sexual como tal (9).

Por supuesto, este planteo sobre las normas y reglas, sobre el uso, la repeticion y el sentido de las mismas, no escapa a la Escuela y por ejemplo a las perspectivas que el analizante tiene sobre las versiones del padre.

Sera en conexion a esto que retomare el concepto de "extimidad" como una salida al problema del nominalismo y el realismo, de lo particular y lo universal dado que aqui reposa lo especifico del psicoanalisis, me refiero al abordaje de lo real.

La presentacion logica del padre freudiano hecha primero por Lacan, donde acentuaba el padre como funcion simbolica, era ante todo un padre muerto reducido de este modo a su significante. El considerar asi al Nombre-del-Padre con un valor universal, y de una garantia, tiene sus consecuencias institucionales a nivel del grupo porque explica el lazo social, y su relevo, por una burocracia que vela este lugar vacio.

¿Entonces cual seria segun esta definicion, el buen uso de la burocracia?

Aprendimos que la funcion paterna realiza un orden de necesidad, y entonces en su ejercicio por una parte se trata de cuidar de que nadie usurpe el lugar, por otra posibilita priorizar el lugar y no las personas. Esto lo conocemos, son los procedimientos de permutacion, de sustitucion, de renovacion.

De todas maneras, no se puede soslayar que esto podria funcionar lo mejor posible solo con sujetos analizados, que efectuarian la separacion entre el "para todos y el existe", es decir entre la funcion simbolica y el padre como existente.

A toda esta perspectiva, E. Laurent la denomina "un modo de realismo de las estructuras" (10).

Hacia el final, la concepcion presente en la ensenyanza de Lacan de la funcion paterna podria acercarse al nominalismo. Para ilustrar este punto me detendre en la siguiente distincion: a diferencia de la articulacion a priori de las estructuras -presente en los Escritos-, conceptualiza en los setenta una articulacion a posteriori, pragmatica -ademas disfuncional-, de un triple agujero. Asi donde previamente solo se inscribian disyunciones, o sea no-relaciones: no-relacion entre el hombre y la mujer ("no hay relacion sexual"), no-relacion entre el significante y el significado (y la referencia fuera de alcance), no-relacion entre el goce (del cuerpo propio) y el Otro, la practica del analisis colma por la rutina, el encuentro y la invencion mediante dicha articulacion. Cuyo nombre particular de esta funcion sintoma en la neurosis, es la version del padre ("pere-version").

Por lo tanto desde esta logica, necesariamente las consecuencias institucionales seran diferentes, porque el Nombre-del-Padre al ser tomado desde esta funcion supone un uso del goce particular, una existencia singular y la marca de un deseo efectivo. Deseo vivo, que el neurotico instalado en el grupo, que anhela mas los lugares vacios o el culto de las tumbas vacias, deberia soportar.

Asimismo, los lugares ocupados de esta manera llevan a una multiplicacion, a una produccion del uno en enjambre. Significantes-amo que se reducen a una conjuncion de la letra y un uso del goce, y que implica "tantos S1 como usos necesarios para que se cumpla la funcion de regulador de este goce".

Consiguientemente, entiendo que asi es como se inserta en esta diversidad, en la excepcion de un trozo de real, la idea de la conversacion, y tambien la referencia a la Nota a los Italianos de J. Lacan, que hiciera en el cierre del Encuentro internacional de este anyo J.A. Miller, cuando menciono la posibilidad de fundar una Escuela de los AE y ex ­AE.

4. El S1 es ineliminable

En este ultima parte, proseguire con la distincion entre nominalismo y realismo, teniendo en cuenta que la clinica asi planteada no permite explicar de todas formas la produccion de un Analista de la Escuela. Detengamonos en este sentido en una definicion de Miller durante la Conversacion de Arcachon: "en la clinica hay un momento nominalista, es ese en el que recibimos al paciente en su singularidad (...) como lo inclasificable por excelencia. Pero hay un segundo momento, el momento estructuralista, en que lo referimos a tipos de sintomas y a la existencia de la estructura".

El tema es complejo, posicionado desde el final de analisis, el momento del pase clinico -sin olvidar que "el lenguaje transporta universales" (11)-, es una reduccion generalizada a (a) de todo lo que aparentaba ser terminos diferenciados del discurso y tiene en consecuencia un sesgo evidentemente nominalista, es un momento de vivencia "no estandar". A su vez, y esto me resulto sorprendente, la sancion de la estructura provino del exterior, en alguna medida en el encuentro con los pasadores, pero sobretodo desde la comunidad en el tiempo de la transmision.

Establecidos estos dos niveles deberiamos considerar ademas, que en la nominacion, en la decision de nominar, entra en juego un tercer termino: el nombre propio en tanto insignia, es el punto donde se conjuga el significante en su aspecto de letra y el goce, y tambien conserva su relacion al Otro.

Siguiendo con este razonamiento, por otro lado, el S1 a pesar de la caida de las tradiciones sigue siendo ineliminable en una comunidad dada, con lo que en principio me inclino a pensar que en el AE , este debe resonar en lo que hace insignia para advenir como tal.

Recurriendo a una expresion de Luis Varela en su investigacion -desde el campo de la filosofia- de las corrientes teoricas actuales en torno del concepto de Comunidad, el problema del AE quizas se acerca al "sujeto reflexivo", distanciado de la anomia del sujeto emotivista que elige exclusivamente segun sus preferencias subjetivas, ya (del) convencional obediente y pasivo frente a las imposiciones normativas y necesidades del entorno social(...) o en la posicion de un "lobo estepario" que mira al mundo desde una lucida y descarnada soledad" (12).

Por esta via es posible pensar, que el momento de decision del pase institucional tambien puede transmitir sobre la relacion de extimidad, y de dialectica russeliana entre el Otro (de la Escuela) y el objeto (a).

¿Como se manifiesta esto en mi caso, bajo que contingencia?

Es en el momento de la crisis de la AMP en 1998. Asi, la "Wirklichkeit" a la que hacia referencia Miller y la orientacion lacaniana en terminos de Clinica, Politica y Ciencia encontraron su "reson" en el buen uso de los nombres del padre, al que habia arribado.

Para terminar, dedicare una palabras mas al tema de la decision. El mismo no escapa a la teoria del inconciente-interprete, lo que se podria inferir del trabajo de Jean-Louis Chretien sobre la responsabilidad y el suenyo (13). En el mismo expresa, que de la misma manera que hay dos planos: el de la etiologia del suenyo y el hacerse responsable de el, donde "la irresponsabilidad no es ausencia de responsabilidad, sino uno de sus modos", igualmente este hecho interroga la articulacion de la decision y lo indecidible.

En este sentido el suenyo en si mismo es inocente, es indecidido, no hay en el ni bien ni mal, pero el examen por su responsabilidad aclara, mas que al suenyo, el sentido de la decision.

Esta es la leccion del suenyo para la etica: la decision decide lo que era indecidido. "Soy inocente sonyando, pero culpable de haber sonyado".

Finalmente, parafraseando a este autor podriamos considerar para la Escuela del Pase el siguiente lema: "si no se quiere sonyar siempre, hay que responder por el suenyo". Podemos decidir su sentido.

Diciembre de 2000