World Association of Psychoalanysis

 

FORMACION Y VERIFICACION

Juan Carlos Indart

 

He decidido hablar de pie para mostrarles, especialmente a mis colegas de la EOL y a otra gente que me conoce desde hace anyos, que tengo corbata. Es una corbata que me han regalado en estos dias unos colegas espanyoles, y me he dejado entrar un poco en el semblante que ellos me proponen.

Lo menciono porque me parece un problema dificil, a cierta altura, en la formacion de un analista, mostrar un nuevo semblante. Me doy cuenta que debere encontrar nuevos semblantes pero no estoy todavia seguro respecto de ninguno de ellos. Tal vez a Bruselas vaya con el pelo largo, barba y pipa... o tal vez con ropa deportiva, al estilo americano... porque es necesario resolver eso, encontrar nuevos semblantes, nuevas consistencias para poder ser mas eficaces.

No se gran cosa sobre la formacion de los analistas.

Me resuenan todavia las bellas palabras de Massimo Recalcati, el jueves, cuando nos hablo de la virtud de los santos y los navegadores, "santi e navegatori", y la opuso al provincialismo. Voy a hablarles entonces de esos polos y de un punto intermedio.

Sobre el provincialismo debo decir y confesarles que mas o menos a los seis meses de la creacion de la Escuela de la Orientacion Lacaniana, para no ceder en mi deseo en cuanto a la formacion de los analistas, lo prosegui y lo sostuve fuera de la Escuela, con un pie fuera de la Escuela, y segun el viejo dispositivo tan "pre-Escuela" que es el grupo de discusion clinica. Y por anyos, con pocos colegas, durante una hora y media por semana, he discutido mas de doscientos casos clinicos; la mayoria de ellos mas de una vez: dos, tres, cuatro veces de una hora y media cada vez, repasando y repasando la leccion.

Con efectos indirectos por la equivocidad, sin duda, con la situacion de control, y pudiendo muchas veces rediscutir el mismo caso tal como se habia desarrollado dos o tres anyos despues de sus primeras discusiones. He tenido en esa tarea testimonios de que algo se habia transmitido, y que avanzabamos en la formacion. Siempre preocupado, por supuesto, por empujar tambien a todos ellos a que hiciesen la experiencia de la Escuela. Y con algunos de ellos sostuvimos, durante cuatro anyos, noches en la Escuela de discusion clinica.

Pero dentro de la Escuela todos compartimos el mismo problema. No he encontrado a ningun colega que no entienda que hay algo que no funciona, y que es una dificultad en la relacion con el saber. Hay transmision de un saber que aburre, hay transmision de un saber que seduce, hay transmision de un saber que es cacofonia.

No siempre, pero demasiadas veces.

Y sobre todo, otra vez mas, la enorme distancia entre lo que vuelve a ocultarse (¿que esta pasando en la practica?) y lo que se escucha y se debate en la Escuela como tal.

Reconozco haber estado, como nos decia Jorge Forbes -en un trabajo que ha presentado en el Encuentro- efectivamente, junto con muchos otros, del lado de la queja en cuanto a ese problema. Sin encontrar la salida.

Yo no se si es facil imaginar hormigas quejosas. Son en general trabajadoras. Pero imaginemoslas trabajadoras, muy trabajadoras, y quejosas. Todos estabamos un poco asi, caminando por una banda de Moebius, como hormigas bien organizadas desde el punto de vista institucional; y por anyos, sin demasiados choques, en fila y correctamente. Y con mucha actividad, seguramente, y encontrandonos en los pasillos en las Noches de la Escuela, en sus debates, frotandonos las antenitas para transmitirnos unos a otros que algo no andaba.

Pero sin saber tampoco que cuando las hormigas se ubican en el recorrido de una banda de Moebius, no se les revelara nunca la propiedad misma de esa estructura. Por eso el anuncio de la Escuela Una produjo en mi un cierto corte en ese recorrido sin salida, y voy con esto a lo que les he designado como el punto intermedio en una polaridad.

Sobre lo que les he contado hasta aqui ningun inconveniente tengo para sostenerlo, pero no quiero que sea, de ninguna manera, una version comun. Asi como una vez se revelo en la Escuela que yo mantenia relaciones de ensenyanza con psicoanalistas de la IPA, hoy les revelo que he tratado y trato de formar analistas con un pie fuera de la Escuela, y doy este ejemplo como prueba de la vigencia de un provincialismo.

Con el anuncio de la Escuela Una, tuve la idea de hacer una noche de caracteristicas diferentes en la Escuela de la Orientacion Lacaniana, y su director Ricardo Seldes, no solo la apoyo, sino que vigorosamente la llevo a su realizacion.

La unica novedad de esa noche es que mis colegas, en un nuevo semblante y segun nuevas distribuciones, comentan y discuten un Curso de Jacques-Alain Miller, durante todo un anyo. De ese modo se trataba de resolver el problema de los analistas que solo se interrogaban sobre Lacan, y con Lacan Freud, pero para encontrar muy rapidamente en los cursos y seminarios de Miller las respuestas a la interrogacion. Eso fue generando pereza. Pereza y ausencia de implicacion en el costo que implica producir saber.

El fundamento de esa novedad era cumplir tambien para con ese Curso de Miller la definicion misma de lo que es leer, es decir, que teniamos que empezar a interrogarlo. Y al empezar a interrogarlo -es una experiencia en curso- pero estoy satisfecho por ahora con esto, al empezar a interrogarlo, se ha revelado entre nosotros que el pensamiento de Jacques-Alain Miller no es facil. Que no es esa famosa facilidad para resolver un punto complejo en Lacan, sino que la textura logica misma de sus cursos ha provocado entre nosotros una gran disparidad de puntos de vista, una diversidad de lecturas, e incluso retornos de un modo de leer que creiamos estaba superado, y que salio a la luz intacto.

Seria bueno, de aqui a dos anyos, inventar otras cosas asi. Inventar nuevos dispositivos que nos permitan reconducir nuestra relacion al saber, que nos ayuden a sostenernos en el camino de un deseo de saber, que nos sopesen el precio que hay que pagar para eso.

En el otro polo, volviendo a los santos y a los navegadores, debo decirles mi conjetura: un fin de analisis, si ustedes lo quieren, como atravesamiento del fantasma, y si lo quieren llevar mas lejos, como identificacion al sintoma, permanece provinciano, permanece local. Se ha realizado en un lugar y para que eso pase y siga pasando se necesita el tiempo de una verificacion para la que hay que navegar un poco. Hay que verificar si hay un saber hacer alla con eso, cuando hay que confrontarse con otras consistencias imaginarias, con gente de otros lugares del mundo. Por eso siempre tuve la conviccion de que nuestros Encuentros internacionales, nuestro empuje por encontrarnos en diversos lugares del mundo, a traves de distintas instancias, no es solamente el lugar al que se supone que van a ir psicoanalistas formados para intercambiar sus saberes. Sino que ese tipo de acontecimiento hace a la formacion del analista, y a la verificacion de la formacion del analista.

Por eso subrayo que hay que navegar, ademas de ser un santo, un "sinthome", o un identificado al sintoma. Ademas, hay que navegar, porque eso hace a la formacion del analista, y por lo tanto espero, porque va a ser tan nuevo para mi como para cada uno de ustedes, que nos formemos mas por el solo hecho de estar juntos, aun mas numerosos que aqui, en Bruselas, dentro de dos anyos.