World Association of Psychoalanysis

 

LAS TRES DIMENSIONES DE LA FORMACION

Alexandre Stevens

 

En su texto de 1956, "Situacion del psicoanalisis y formacion del psicoanalista", el doctor Lacan denuncia la desviacion que la IPA hizo padecer al psicoanalisis al retener de la obra de Freud el uso de preceptos mas que la elaboracion de los conceptos que le convendrian.

Al centrarse en los estandares mas que en la precision de la construccion metapsicologica freudiana y de sus consecuencias clinicas, la Asociacion Internacional vira hacia la asociacion profesional en detrimento del combate por el mantenimiento del discurso analitico en el mundo. Es la tesis de Jacques Lacan en este texto.

El examen ironico de las categorias de los miembros de la IPA que hace para nosotros en este texto nos muestra el resultado de una indiferenciacion absoluta. Si bien estas categorias son cuatro: los Bien-Necesarios, las Beatitudes, las suficiencias y los Zapatitos -como las nombra entonces ironicamente en este texto- de hecho se reducen a dos: los que abren la boca, que hablan, y los que no la abren. Pero es decir demasiado Ya que todos ellos se reducen a la misma finalidad: el silencio. Estan los que hacen silencio completo y los que hablan en los falsos semblantes de palabra, es decir que hacen silencio acerca de los conceptos analiticos. Una sola categoria entonces: la del silencio en una cierta beatitud, la de ser psicoanalista sin tener que plantearse ni la pregunta acerca de lo que es el psicoanalisis, ni acerca de lo que asegura que haya psicoanalista -como se expresara Lacan en su resenya del Seminario "El acto analitico".

Esta es la situacion del psicoanalisis en 1956 y su proposicion correlativa: la formacion del psicoanalista, una formacion que se sostiene mas, en este momento de la IPA, en la intuicion y sus lazos imaginarios que en el trabajo "intelectual" sobre el concepto. Empleo expresamente este termino de "intelectual", ciertamente problematico, pero porque Lacan ha sido frecuentemente desprestigiado a causa de su supuesto intelectualismo, termino por medio del cual algunos querian condenar la multiplicidad de sus referencias, de la filosofia a las matematicas, a la literatura y a la ciencia.

Y en este mismo texto, contra lo que llama los "ideales de desintelectualizacion", contra la primacia dada a la ignorancia en la formacion de los psicoanalistas, propone para esta formacion "imponer (a los analistas) un rudimento que los formase en la problematica del lenguaje". Los terminos son de epoca, pero permanecen actuales si captamos que es por esta problematica, a condicion de empujarla hasta el extremo de sus consecuencias, como Lacan la continuo en su ensenyanza, que puede surgir una perspectiva sobre lo Real.

Y este texto es perfectamente actual. La suficiencia del silencio de las nulidades es lo que acecha a las Escuelas, si no aseguramos con claridad las exigencias de la formacion del psicoanalista y nuestro dinamismo en mantener vivo el discurso analitico, es decir lo que Lacan llama el "psicoanalisis puro" en su Acto de fundacion de la EFP, contra la multiplicacion de psicoterapias, muchas veces provenientes de el mismo, y del amplio marco del "psicoanalisis aplicado", otra categoria de este Acto de fundacion.

Esta IPA que critica Lacan en este texto no es mas la que encontramos hoy por todos lados, pero esta critica de un cierto "mutualismo" -segun el reciente termino de Jacques-Alain Miller- bien podria volverse valido para nosotros, si dejaramos que se instale una cierta "suficiencia" a la entrada en nuestras Escuelas, sin promover al mismo tiempo las exigencias de la formacion del psicoanalista. Este seria otro modo de la indiferenciacion, del que hablo Jacques-Alain Miller en su informe a la Asamblea general de la AMP.

Esta es una razon por la que el tema del acontecimiento que ocurrira en Bruselas en el 2002, sea cual sea la forma que tome -entre Congreso de la AMP y Encuentro internacional del Campo freudiano- sea cual sea el titulo que se decida, debe concernir a la formacion del psicoanalista.

Ciertamente, el termino de "formacion" quizas no convenga. En 1973 Lacan dira que no hay formacion del psicoanalista, solamente formaciones del inconsciente. En efecto, no hay formacion del analista en el sentido de un cursus que podria terminarse, eternizandose en el sentido, tal como una formacion de inconsciente, que por la multiplicidad de las intepretaciones que promueve apuntaria al agotamiento de sus significaciones -lo que podemos saber a partir del trabajo de Jacques-Alain Miller sobre "El inconsciente interprete".

La formacion del psicoanalista debe ser concebida mas bien como la apertura de una dinamica, un deseo decidido de saber.

Ya Freud nos presenta esta "formacion" del analista de manera compleja. Encontraran las referencias en el texto que abre el volumen editado por el Campo freudiano para nuestro Encuentro actual sobre al sesion analitica, el texto de Anne Lysy. De sus textos de escritos tecnicos -es el termino bajo el cual la serie es publicada en frances y son textos del periodo 1910-1913- extraigo cuatro puntos necesarios para esta formacion del analista:

1 - Es mas implicita que explicita en estos textos. Es necesaria la lectura de los textos sobre el psicoanalisis, los textos freudianos pero tambien sus referencias que son multiples.

2 - No alcanzan con los conocimientos que aportan los lectores. Tambien hace falta el analisis personal. "Debe haberse sometido ­dice- a una purificacion psicoanalitica, haber tomado conocimiento de aquellos de los propios complejos que llegarian a perturbar su comprension de las palabras del analizado." Pero aun es necesario "que luego continue analizandose".

3 - Luego hace falta lo que llama "una larga practica" donde el analista se ensenya a expensas propias. Debe pagarlo con su persona, "actuar con su ser" como dice Lacan en "La Direccion de la cura". Freud agrega que esta tecnica se aprende de un maestro. tomando la metafora del ajedrez precisa: "Es solamente estudiando asiduamente la manera de jugar de los maestros en la materia que se pueden colmar las lagunas de la propia instruccion. Las reglas ­agrega- a las que permanece sometida la aplicacion practica del tratamiento analitico comportan las mismas restricciones (que el aprendizaje del ajedrez)."

De todos modo no es una simple aplicacion tecnica de consejos. Se trata mas bien de aprender a inventar siempre, a lo que nos invita la palabra de J. Lacan que Catherine Lazarus-Matet nos recordaba hace un rato: "Hagan como yo, no me imiten."

4 - Para Freud siempre, si fundo en la primavera de 1910 una asociacion psicoanalitica internacional, es porque no habia otra alternativa "frente -lo cito- a los peligros que podria hacerles correr a los enfermos "y a causa del psicoanalisis" el empleo de un (...) psicoanalisis salvaje" -entiendan: metodos psicoterapeuticos que se ubican salvajemente bajo el significante del psicoanalisis. Hoy conocemos el destino de su Asociacion Internacional. Pero subrayemos que Freud anticipaba de este modo lo que Lacan formulo par nosotros como necesidad de una transferencia de trabajo orientada por y para la Escuela.

Hay una formacion exigible para el psicoanalista. En su "Proposicion del 9 de octubre de 1967 sobre el psicoanalista de la Escuela", Lacan nos da las bases para ella con la distincion que propone entre grado y jerarquia. Es incluso en esto que la Escuela -la Escuela de Lacan, como la Escuela antigua- se funda sobre una experiencia y no esta moldeada sobre el modelo de una sociedad cientifica. Se articula a partir de un deseo de saber, de una dinamica respecto del saber, dinamica formada por la transferencia de trabajo y no por un saber establecido. El AME es aquel que a hecho sus pruebas y de quien la escuela puede garantizar una relacion con su formacion. El AE es aquel que ha testimoniado a partir de su propia cura y de ese momento crucial del pasaje al psicoanalista. Ha producido su propio matema del mismo, y, desembarazado de lo que era, deberia, al servicio del discurso analitico, poder estar en condiciones de analizar la experiencia misma de la escuela. Pero el simple miembro de la Escuela, el que puede inscribir "AP", analista practicante, al lado de su nombre en el anuario, es ya -cito a Lacan- "quien solo es admitido en la base en un proyecto de trabajo".

Observen que volvemos a encontrar los criterios freudianos. Lacan hizo con ellos una escuela y busca verificar el pasaje al psicoanalista.

Hay, dice Lacan, un real en juego en la formacion del psicoanalista. Graciela lo ha recordado. Para entrar en la Escuela hay que estar dispuesto a pagar este precio de interrogarse siempre sobre la formacion que es necesaria hoy.

A la hora de la entrada en nuestras Escuelas por el procedimiento del pase, inventada por J.-A. Miller en su "Pregunta de Madrid", hace ya muchos anyos, debemos precisar la escuela que queremos. Es uno de los objetivos de Bruselas 2002. La entrada por el pase reposa sobre una confianza hecha al inconsciente como modo de reclutamiento de los miembros de la Escuela. Es una cosa excelente o mala, segun el uso que hagamos de ella.

Si el analista debe saber que no sabe nada, esto no le impide tener que saber lo que tiene que saber. Es decir muchas cosas para que no facilite la instalacion de nulidades en los puestos de direccion de la Escuela -peligro que Lacan senyala para toda institucion.

"Lo no-sabido -dice Lacan- se ordena como marco del saber." Pero esto no-sabido no es ni ignorancia ni oscurantismo. La proposicion que hacen los carteles del pase en oportunidad de nombrar un miembro de la Escuela debe entonces ser escuchada, no como una nueva identificacion propuesta al sujeto, la que corre el riesgo de ser frecuente si no nos resguardamos contra ella, sino como una invitacion a la formacion, es decir por empezar a proseguir el propio analisis hasta alcanzar su termino.

Pero tambien entrar en una busqueda apasionada de saber. Conocemos los tres terminos que articulan un fin de analisis en la conclusion que da sobre ello el cartel del pase en la oportunidad de la nominacion de AE; y Dominique Laurent nos los ha recordado esta manyana: clinica, politica, epistemica.

¿No debemos acaso considerar las tres mismas orientaciones para la entrada por el pase?

Clinica: Es decir localizar que ya hubo verdaderamente analisis, es decir, no solamente el descubrimiento de los efectos de verdad de las formaciones del inconsciente, sino tambien una cierta perspectiva sobre lo real, una anticipacion del fin.

Politica: o sea la presencia en el sujeto de un deseo de Escuela, pero no en el sentido identificatorio de anhelar ser un -o una- con lo que esto implica de identificacion, sino mas bien un deseo de participar en la transferencia de trabajo de sus miembros.

Finalmente epistemica: es decir que el sujeto demuestra que esta tomado por un deseo apasionado de saber, por un entusiasmo nuevo respecto del saber. Del saber en los textos, del saber-hacer que busca en los controles, del saber por inventar.

Ciertamente, el saber del que se trata en la formacion del psicoanalista permanecera siempre incompleto, pero es por ello siempre algo a construir, aun. Se ve que mas que de "formacion" en sentido estricto, se trata de una dinamica respecto del saber. Retomando la expresion de Lacan en su "Carta a los Italianos", digamos que alcanza con no adornar con algunos postizos suplementarios el patrimonio del psicoanalisis y de la cultura.

Alexandre Stevens

"Traduccion: Nieves Soria"