World Association of Psychoalanysis

 

¿Nuestras? Sesiones Cortas

Jorge Chamorro

 

¿En que medida los analistas de la Orientación lacaniana se han apropiado de las sesiones cortas? Parece difícil precisar este punto, sin embargo la pregunta supone que esto no es obvio.

La sesión corta es antagónica con la sesión de tiempo libre, lo más lejano que podamos imaginar a la naturaleza de la sesión corta.

¿Que es lo corto de la sesión? Podemos decir que es corta en relación a la historia del tiempo de la sesión en los standarts de la IPA. Sin embargo esto no es suficiente de ninguna manera dado que solamente deslizaría la sesión corta a la sesión "más" corta. Una sesión de media hora por ejemplo, sería corta en relación a una de 50 minutos.

 

a) EL APREMIO:

La sesión corta comienza en tensión inminente respecto de su terminación. Esto implica que el tiempo de concluir y su prisa son predominantes y marcan los otros tiempos. "No es pues debido a alguna contingencia dramática, la gravedad de lo que está en juego o la emulación del juego por la que el tiempo apremia" (1). Es una sesión con cuenta regresiva, es una sesión que plantea de entrada, cuantas palabras entraran en ella "se reduce a la tensión temporal que determina el momento de concluir" (2). No se trata de la introspección sino del hablar enmarcado en el no pienso. Es una sesión que es solidaria con la asociación libre. Si la asociación libre no se despliega inmediatamente, en la percepción subjetiva del analizante se trasforma además de corta en cortada. Efectivamente la sesión corta, corta la voluntad de decir y en esta medida es una sesión que trabaja del lado del malestar. Esto la hace particularmente vulnerable, a la transferencia negativa.

 

b) LA RESPONSABILIDAD DEL ANALISTA:

"Pues no rompe el discurso sino para dar lugar a la palabra" (3). Es cierto que se trata de dar lugar a la palabra, pero esto tiene un precio y es que "se rompe" un discurso. En este punto, es necesario precisar que lo que se rompe es tambien una resistencia la llamada por Lacan la resistencia del discurso que se diferencia de la resistencia del sujeto (4). El discurso resiste a que hay un núcleo que lo rige y que escapa a su propia sintaxis. Y si bien el corte de la sesión no puede dejar de ser experimentada por el sujeto como "una puntuación en su progreso" el yo puede ubicarse como afectado y recurrir en este punto a hacer aparecer al analista fuera del campo del Otro para ubicarlo como aquel que no lo deja hablar que afecta su voluntad de decir. No por nada "se dice" reiteradamente las sesiones cortas son para analistas que comprenden y aceptan, asienten a "sufrir" las sesiones cortas.

 

c) LA RESISTENCIA DEL ANALISTA:

No se trata para nosotros solamente de los avatares en el plano imaginario que deben ser tenidos en cuenta. En la medida en que el verdadero fundamento de la transferencia negativa es en verdad el aplastamiento del deseo. La sesión corta lo es en primer lugar para el analista es un "me retiro" del lugar del Otro para ocupar el del objeto a que cae. Coloca de esta forma al analista en la encrucijada de la separación y no de la alienación. Pero esto no va de suyo en la coyuntura en la medida en que este me retiro puede ser leído como "te abandono". Recordemos que Lacan en un principio fundamentó el "acting out" en una forma de ocupar por parte del analista la posición del Otro. que es exactamente inversa a la del corte de la sesión, Identificarse al Otro, o separarse de él.

El corte de la sesión y la sesión corta se inscriben entonces en una perspectiva diferente a como se entendió en el contexto de la IPA la problemática de la falta. Recordemos que en dicho contexto por ej. la interpretación incompleta era una de las causas del acting out...

El ejercicio de la falta en sus versiones de incompletud e inconsistencia manifiestan al lado de la interpretación incompleta, y la sesión corta la respuesta más eficaz para desarticular el acting out manifestación de la transferencia negativa, que en su cara más virulenta provoca a veces la interrupción de un análisis.

 

d) ABSTINENCIA Y ATENCION FLOTANTE:

¿Que precisiones necesitan estas categorías freudianas al ponerlas en relación al apremio que introduce el deseo del analista en el marco de la sesión corta? Ya no se trata de una espera relajada a que "algo" aparezca en "algún momento". El deseo del analista provoca a la conclusión, provoca el hablar impulsa a sortear los cálculos a veces silenciosos de aquel que pretende elegir lo que conviene hablar. El deseo del analista al separarse de la neutralidad se manifiesta en demanda insistente sostenida en una x que deja el lugar abierto al fantasma del analizante.

 

e) EL FIN DE LA SESION ANALÍTICA SEGUN SANDOR FERENCZI (5):

Ferenczi ubica en la sesión analítica la realización por parte del paciente de un fantasma de perpetuidad sostenido en el principio del placer. El vértigo es el efecto de la caída de este fantasma que se complementa con la inclusión del sujeto en la ilusión transferencial. El destino natural del caído es la realidad. "El enfermo cae de las nubes", dirá. Con el efecto de desilusión consiguiente.

El fin de la sesión supone un "desequilibrio psíquico", que implica el pasaje de la libertad de asociar a las barreras lógicas éticas y estéticas necesarias para la vida social.

La salida de la sesión le permite a Ferenczi precisar un "adentro" y un "afuera" que no es solo geográfico sino transferencial. Es cierto, podemos registrar una serie de pequeños síntomas en dicho límite, que van del vértigo como señala Ferenczi, pasan por el "pataleo", "la negociación de una palabra más", "la irritación" e inclusive "el alivio".

Que diferencia agregamos cuando decimos el analista "... es ante todo el dueño de la verdad de la que ese discurso es el progreso. El es ante todo el que puntúa como hemos dicho su dialéctica" (6). En lugar de ser el analista el agente de una reglamentación que establece el tiempo de la sesión, acordado contractualmente con el paciente.

El peso transferencial del desplazamiento de esta decisión a la sola responsabilidad del analista debe ser calculado y tenido en cuenta en sus consecuencias imaginarias, simbólicas y reales que seguramente tomarán distintos sesgos según las estructuras neuróticas en juego. Abandono para la histeria, capricho del Otro para el obsesivo en sus formas más universales deberán dar lugar, "al acontecimiento imprevisto (del corte de la sesión) como uno de los nombres de lo real" (7).

 

f) HORIZONTE DE NO RESPUESTA A LA DEMANDA:

Esta formulación de Lacan se capta no tanto en "el analista no responde a preguntas o el clásico "¿y a Ud. que le parece? o en aquello de que el analista no da consejos. Es la interpretación en tanto incompleta que no responde a la demanda, es la sesión corta con su apremio que toca lo que Ferenczi llama el fantasma de perpetuidad y la demanda de decir "todo" lo que se piensa y se quiere decir. El "peso" de este horizonte cae en la responsabilidad del analista que se ejerce en la terminación de "cada" sesión. A esto hay que agregarle la demanda social que intercambia tiempo por dinero. Es en este punto donde el horror al acto converge con una apelación que Lacan refería al campo de las psicosis, "no retroceder frente a la responsabilidad".

En conclusión el analista solo tiene para dar su deseo haciendo la salvedad de que es un deseo advertido (8).

 


  1. Lacan, Jacques. Lectura estructuralista de Freud. El tiempo lógico y el aserto de certidumbre anticipada. Un nuevo sofisma. Pag. 30.
  2. Idem. Pag. 34.
  3. Lacan, Jacques. Función y campo de la palabra y del lenguaje en psicoanálisis. Pag. 133.
  4. Lacan, Jacques. Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. Pag. 76.
  5. Ferenczi, Sandor. Psicoanálisis. Tomo II. Cap. XXVI. Sensacion de vértigo al fin de la sesión analítica. Espasa Calpe. S.A.
  6. Lacan, Jacques. Función y campo de la palabra.... Pag. 130.
  7. Miller, Jacques-Alain. Les us du laps. Cours n° 8. 26/01/2000.
  8. Lacan, Jacques. La etica del psicoanálisis. Cap. XXII. Pag. 358.