World Association of Psychoalanysis

 

Borges — el Horror

Susana Huler

 

"….se lo podria llamarse alma lo que permite a un ser,
al ser que habla… soportar lo intolerable de su mundo."
Lacan

Mi intervencion gira en torno al poema El Remordimiento publicado en 1976 en La Moneda de Hierro:

"He cometido el peor de los pecados
que un hombre puede cometer. No he sido
feliz. Que los glaciares del olvido
me arrastren y me pierdan, despiadados.
Mis padres me engendraron para el juego
arriesgado y hermoso de la vida,
para la tierra, el agua, el aire, el fuego.
Los defrauda. No fue feliz. Cumplida
no fue su joven voluntad. Mi mente
se aplico a las simetricas porfias
del arte, que entreteje naderias.
Me legaron valor. No fue valiente.
No me abandona. Siempre este a mi lado
La sombra de haber sido un desdichado."

I

Inevitablemente, decir algo sobre un poema es interpretarlo, se produce un efecto de interpretacion toda vez que se dice algo sobre algo, toda vez que un texto llama a que se diga algo de el.

Es mi interes especial aclarar, sin embargo, que no por tomar por referencia el psicoanilisis o por ser emitida por un analista, una interpretacion es psicoanalitica. En el psicoanilisis se interpretan las formaciones del inconsciente: suenios, lapsus, parapraxis y sintomas. Una obra literaria, en general una obra de arte, no es una formacion del inconsciente sino un objeto, producto del acto del artista.

El objeto, en psicoanalisis, no se interpreta, sino que se constata su presencia real.

Una de las formas certeras de verificar la presencia real de un objeto es el despertar de un deseo: este poema es para mi un objeto, tiene existencia de tal en mi economia subjetiva porque despierta mi deseo, o sea: me hace hablar.

Otro aspecto de la diferencia entre este trabajo y la interpretacion psicoanalitica es su finalidad. En un anilisis intervenimos con interpretaciones y construcciones que buscan por lo menos dos cosas:

a-Por un lado buscamos aislar lo que Lacan llama el significante amo: S1, una palabra, un decir, que se ha convertido en el amo del sujeto, en el sentido de haber marcado o provocado su manera de ser, su manera de gozar y ha desencadenado la cadena asociativa que aparece en el discurso del analisis. Buscamos cercar el significante amo dado que este aislamiento revela el sin-sentido de aquello que funciona como disparador y disuelve su eficacia. Buscamos, en rigor una "convergencia hacia un enunciado esencial que en el curso de su vida el sujeto se ha dedicado a verificar o precipitado a desmentir" (1).

b-Por otro lado, la interpretacion psicoanalitica busca funcionar como limite al monologo gozoso y hasta podemos decir autista del analizante, para asegurar lo real, o sea el objeto y el acontecimiento y producir un despertar. En los tiempos que vivimos los temas supuestos psicoanaliticos (complejo de Edipo, trauma, regresion) forman parte de metaforas desgastadas con que el hablante se arrulla de modo que significados trillados exigen del analisis una subversion, una solucion para la fuga del sentido (2).

 

II

Freud (3) consideraba que el arte aportaba a los hombres la oportunidad de ser sobornados por la belleza de modo de poder resignar su no querer saber, su pasion de la ignorancia, a favor de un modo nuevo de conectarse con lo real. De esta forma, o sea, aportando una prima de placer, el artista pone al servicio de los otros su modo peculiar de arreglarse frente a aquello con lo que se topa en su vida y lo amamos, cuando lo amamos, porque nos sirve como interprete de nuestro inconsciente.

En terminos de Freud: el goce de la obra de arte esta conectado con la suspension de la represion. En terminos lacanianos: gozamos de la ilusion de compartir con el artista su saber hacer con lo real.

Diriamos que el objeto de arte nos ata a el en la medida en que es el que nos interpreta: nos descubre algo de lo profundo de nuestro ser y en cierto modo nos propone una via para tener "paciencia a esta incomoda situacion de ser hombre" (Lacan 1977, citado por Lucie Wolf en Cuba, 1999).

Aqui, en otra vuelta de tuerca, intentare resolver una cierta perplejidad y aun azoramiento que me crea la lectura del poema. No me queda claro si puedo responder a el con mi inconsciente, ni tampoco vivencio, conscientemente al menos, la ilusion de querer adoptar para mi su solucion.

¿Por que podria alguien, un poeta, tener remordimientos de no haber sido feliz?

¿Por que frente a su muerte anticipada, hablada y escrita, en lo que Lacan llamara su muerte simbolica, la que constituye el limite historico del sujeto, dice Borges que ha sido un desdichado?

¿Es esa su manera de haber muerto ya?

¿Es su manera de haber estado muerto en vida?

La infelicidad, tomarla como el mayor pecado e identificarse a ella, lleva a pensar en la ironia, "esa forma de estar en el mundo que pone en cuestion los fundamentos mismos del ser" (4). ¿Como podria ser que el estar desposeido de un bien supremo fuera un pecado y no su castigo?

En tanto analistas, nos vemos a menudo ante la cuestion del Bien Supremo, la felicidad. En el seminario sobre "La Etica del Psicoanalisis", cap. XXII, Llamado "La Demanda de Felicidad y la Promesa Analitica" Lacan afirma: "…Esto es lo que conviene recordar en el momento en que el analista se encuentra en posicion de responder a quien le demanda la felicidad. La cuestion del Soberano Bien se plantea ancestralmente para el hombre pero el analista sabe que esta cuestion es una cuestion cerrada. …No solamente el no tiene el Soberano Bien sino que ademas sabe que no existe".

De modo que la etica psicoanalitica se separa claramente de la disciplina de la felicidad de Aristoteles. "Aquella disciplina de acuerdo a la cual el hombre obtiene la felicidad en la medida en que realice una virtud, la evitacion de todo exceso, que le permita elegir aquello que razonablemente puede hacerlo realizarse en su bien propio" (5).

La practica psicoanalitica nos revela que lo que el ser humano vivencia como su bien propio particular, muy excepcionalmente se acerca a lo que podriamos llamar un Soberano Bien. El sufrimiento neurotico revela que incluso los bienes mas modestos, los ya no soberanos sino sencillos bienes considerados como tales en esta epoca historica en que vivimos sin ideales, son incapaces de atraer la vocacion del sujeto.

Es que mucho mas que "La Felicidad", el vector que dirige el camino que el hablante se ve obligado a inventar son preguntas relacionadas con su "ser para la muerte" y su ser sexual o sea, su "ser para el Otro".

Todo ser hablante tiene que arreglarselas con el efecto perplejizante de la palabra: que a la vez da vida y conecta el cuerpo con los afectos y con el otro y a la vez mortifica al ser vivo y lo aparta del goce. Una relacion de vida y muerte con el significante destina al hombre a inventar una version suya, particular, que le permita vivir y morir (esto ultimo tampoco va de suyo, ver el sindrome de Cotard).

Lacan dice en "Encore" (13-3-73), "Una Carta de Almor", p. 100, que "la idea del Bien en la etica de Aristoteles…se funda enteramente en la existencia de un ser tal que todos los demas seres menos seres que el no pueden tener otra meta que la de ser lo mas ser que puedan".

Borges dice haberse apartado de los elementos (tierra, agua, aire, fuego) que componen las substancias, para elegir las naderias del arte y sus porfias. ¿Es que elige con ello el no-ser?

No cabe duda que ha elegido el significante. No me refiero a lo que evidencia su historia, sino aquello que declara en el poema. Elegir el significante es posible, obviamente. Tambien en los fines de analisis corroboramos dos posibilidades que parecen opuestas:

La eleccion del significante via la erudicion y la eleccion del objeto, via la creacion de una familia y la procreacion, como si algunos sujetos se vieran compelidos a decidir entre la letra y el germen.

La eleccion del significante no es facil: vida y muerte se encarnan de manera intrincada en este trabajo de hablar y escribir.

La eleccion del objeto tampoco es facil:

La palabra toca, pincha, acaricia, muerde, nos hace sufrir y nos hace gozar: nos acerca y nos aleja de nuestro cuerpo: pero hay algo que indudablemente no puede hacer: la palabra no puede resolver de una vez por todas nuestro encuentro sexual con el Otro.

Lo que en Freud se expresaba con la teoria de la universalidad del falo y el complejo de castracion, en Lacan se expresa con la afirmacion de que "no hay relacion sexual". Esto quiere decir que los dos sexos no comportan una relacion a resolver en una proporcion racional, no hay en nuestro inconsciente una inscripcion de dos nombres, dos significantes para cada uno de los sexos. Si lo hay el significante falo y de ello sigue la necesariedad de inventar cada vez el modo de ser hombre o ser mujer. A diferencia de lo que creia Jung, no hay El hombre o La mujer.

O sea: en nuestra vida sexual comprobamos que el significante falo, que es uno, se las ve en figurillas para arreglar la relacion entre dos. Por lo tanto en ultima instancia los amantes se las deben arreglar solos.

Cada encuentro sexual, aun en una relacion amorosa, tiene algo de imprevisible, de incalculable. Asumir la sexualidad es una tarea que incluye, necesariamente, el arreglarse valientemente con el horror que en Freud se llama castracion. Hombre y mujer no son simetricos en el goce y pretender que lo son, es una especie de porfia, en el sentido original de la palabra: perfidia, mala fe, falso juramento.

Hay un enganio que no es de mala fe: el enganio del amor. El amor a un partenaire que ocupa un tiempo y un espacio en lo real, un partenaire que a veces es humano y a veces ideal.

El amor, siempre reciproco segun Lacan, permite la ilusion de que hay relacion sexual. El hombre que amo es El hombre, una mujer amada es La mujer…el dolor que amo es El dolor.

El amor tambien permite la ilusion de la eternidad. No hay amor que no se diga eterno, que no se postule como garantia frente al abandono y dulce mentira frente a la "Hilflosigkeit" ante la muerte.

Este poema que nos ha elegido, sabe de eso y si lo leemos con cuidado, responde a todas las preguntas que nos ha provocado: Borges ha resuelto la vida y la muerte en un solo trazo, el ser y el no ser en el mismo instante al amar y ser amado por su infelicidad.

Hacia el final nos descubre, nos anuncia su sombra-partenaire pegada a el como fiel pareja, tomando esa forma de vivir y de morir a la vez que Freud describe bellamente como "la sombra del objeto cayendo sobre el yo" (6).

El poeta es indudablemente duenio de una fiel companiera que lo protege del horror:

"...
Me legaron valor. No fui valiente.
No me abandona. Siempre esta a mi lado
La sombra de haber sido un desdichado."

O sea: Borges, como todo amante que ha logrado ser amado, no esta solo y es inmortal.

 


1 - Miller (J.A.), Brasil, 1997, En "El Hueso de un Analisis".

2 - Lacan (J.), "Introduccion a la Edicion Alemana de un Primer Volumen de los Escritos" (1975), y Miller (J.A.), "Sobre la Fuga del Sentido" (1994).

3 - Freud (S.), "El Poeta y los Suenos Diurnos" (1907); "Personajes Psicopaticos en el Teatro" (1905).

4 - Miller (J.A.), curso inedito de 1999.

5 - Lacan (J.), Seminario de "La Etica Psicoanalitica" (1967).

6 - Freud (S.), "Duelo y Melancolia" (1915).