World Association of Psychoalanysis

 

Identifizierung durch das Symptom

Roberto Mazzuca

 

Este trabajo plantea algunas cuestiones sobre las diferentes modalidades freudianas de la identificacion y la lectura que de ellas hace Lacan para, despues, ponerlas en relacion con la constitucion de los grupos y, en especial, con la de un grupo apto para sostener el trabajo de la Escuela (1).

Esta tarea nos llevara a destacar el concepto freudiano de “identificacion a traves del sintoma (Identifizierung durch das Symptom)” que ha quedado oculto u olvidado tras el concepto lacaniano de identificacion histerica. Ambos conceptos se relacionan intimamente ya que Lacan produce el suyo extrayendolo del de Freud; sin embargo, presentan algunas diferencias que conviene subrayar.

 

1. Una triada “ freudiana ”

El punto de partida es el capitulo VII “La identificacion” de "Psicologia de las masas y analisis del yo". Debemos recordar que alli Freud distingue y describe por lo menos seis tipos de identificacion. En primer lugar, la identificacion primaria con el padre. En segundo lugar, dos formas de identificaciones parciales que denomina regresivas porque surgen de la sustitucion de una previa relacion de objeto. En ambas formas el yo copia un rasgo unico, del objeto rival, en un caso, o del objeto amado, en el otro. A continuacion distingue una cuarta forma de identificacion que prescinde de cualquier relacion de objeto previa y se determina solamente por la percatacion de una comunidad recientemente constituida entre ambos sujetos. Finalmente, delimita dos identificaciones que se distinguen, en oposicion a las tres ultimas, por la amplitud con que el yo resulta modificado. Se trata de la identificacion con la madre en la homosexualidad masculina y de la identificacion narcisista en la melancolia.

Es necesario senialar que la lectura que hace Lacan de este capitulo pivotea sobre el parrafo en que Freud distribuye a las identificaciones segun tres fuentes. Una, como forma originaria de relacion con el objeto; otra, como su sustitucion regresiva; y una tercera, independiente de toda relacion previa. De alli Lacan extrae las que el llama las tres formas freudianas de la identificacion (o modos, o tres especies de identificacion segun las designa en diferentes lugares) que, bien entendido, no estan numeradas en el texto de Freud y que, como vimos, ni siquiera son tres.

Es Lacan quien las extrae y las llama freudianas para distinguirlas de las suyas, las que nosotros podemos llamar las diferentes modalidades lacanianas de la identificacion ya que, a partir de alli, y especialmente con la introduccion del concepto de rasgo unario en el seminario IX, “La identificacion”, Lacan construye su propia teoria de las identificaciones cuyas formas se distribuyen en los tres registros y no conciden con las formas freudianas. Identificaciones imaginarias entre las que se cuenta la identificacion especular pero tambien la identificacion viril de la histerica; identificaciones simbolicas como la identificacion primaria con los significantes de la omnipotencia del otro, identificacion que no solo suspende la satisfaccion de las necesidades del aparato significante sino que las fragmenta, las filtra y las modela y que, a su vez, debe distinguirse de la que el denomina identificacion histerica: la identificacion con el otro por intermedio del deseo, la via regia para la transmision del deseo. En fin, identificaciones en lo real, como la identificacion con el padre o, tal como lo dice en el seminario XXIV, con lo real del Otro real, identificacion de donde surge el amor. O tambien, si se tiene en cuenta su ultimo concepto de sintoma, la identificacion con este en un analisis llevado hasta el final.

Resulta claro que la enumeracion precedente es solo ilustrativa ya que no se trata aqui de abordar una teoria general de las identificaciones en la ensenianza de Lacan sino de destacar que resultaria forzado hacer coincidir los conceptos lacanianos sobre la identificacion con las tres identificaciones freudianas.

 

2. De un conjunto heteroclito a una serie estructurada

Sin embargo, mucho mas importante que senialar cual es el parrafo del capitulo VII que Lacan elige para reducir a tres las distintas formas freudianas de la identificacion, es explicar el por que de esa eleccion, es decir, descubrir cual es la razon de esa reduccion y de ese ordenamiento.

Ante todo hay que subrayar que, a la mirada de Lacan, las distintas identificaciones freudianas, y a pesar de que se designen con el mismo termino, refieren a procesos heterogeneos, es decir, que no son variedades de un mismo concepto por lo que constituyen, tal como lo dice en el seminario XII, un agrupamiento heteroclito. Lacan cree que es su propia ensenianza la que lo ha transformado en “una serie estructurada” (2).

Ya antes habia senialado “(estas) identificaciones no forman probablemente una clase, aunque ellas puedan llevar el mismo nombre que les aporta (apenas) una sombra de concepto” (3). La opinion de Freud no es muy diferente, por lo menos hay que destacar que a este no le parece resuelta la cuestion ya que, al terminar el capitulo VII, incluye una nota en la que aclara: “Sabemos muy bien que con estos ejemplos tomados de la patologia no hemos agotado la esencia de la identificacion”.

El parrafo elegido del texto freudiano es el que mas claramente expresa la razon de esa serie estructurada que Lacan construye simultaneamente con su grafo y que ya podemos apreciar claramente a la altura del seminario V, "Las formaciones del inconsciente", recientemente publicado (4). Una identificacion primaria que, a esta altura, es mas una identificacion con la madre que con el padre y que no es solo primera temporalmente sino primaria, refiere al encuentro del viviente con el lenguaje, es la identificacion con los significantes omnipotentes del Otro, aquella en que las necesidades, para dirigirse al Otro, deben pasar por los desfiladeros de la demanda. Sin embargo, cuando Lacan se refiere a los conceptos de Freud, la identificacion primaria es presentada en relacion con el padre. Se destaca entonces el rasgo freudiano que la describe como exquisitamente viril y su papel en el origen del ideal del yo. Pero tambien las elaboraciones de Freud en "Totem y tabu" por las que esta identificacion es asimilada a un proceso de incorporacion.

Una identificacion que es secundaria porque surge por transformacion de la relacion de objeto previa, en especial es el amor que se transforma en identificacion y por eso se subraya que Freud la denomina regresiva. Esta forma de identificacion es examinada por Lacan en esta epoca especialmente en relacion con la fase falica y la conformacion del ideal del yo y, en esta medida, hace referencia no solo al capitulo sobre las identificaciones de "Psicologia de las masas..." sino a la leccion 31 “La division de la personalidad psiquica” de 1932 que presenta al ideal del yo como heredero del complejo de edipo, es decir, que da cuenta de su construccion y consolidacion a partir del abandono de los objetos incestuosos por el procedimiento, al igual que en el duelo, de identificarse con ellos. Es tambien la identificacion que estabiliza una posicion sexual y por la cual el sujeto, especialmente el varon, se identifica con las insignias paternas. Esta identificacion comporta tres aspectos, un paso preparatorio (la sustitucion del objeto por significantes o, mas bien, por sus insignias), la identificacion con estos o identificacion propiamente dicha y la consecuencia, que es una transformacion radical del deseo o transferencia del deseo. Tiene relacion mas con el edipo negativo que con el positivo en la heterosexualidad y, en la homosexualidad, con el positivo (recuerdese la identificacion de Leonardo con su madre o la de la joven homosexual con las insignias paternas). Este concepto sufrira algunas transformaciones a lo largo de la ensenianza de Lacan pero esta identificacion secundaria siempre aparecera en relacion con la conformacion del ideal del yo.

Finalmente una identificacion que podemos llamar terciaria porque implica como condicion la normalizacion del deseo en la travesia edipica y que es una identificacion con un objeto indiferente en cuanto a una relacion libidinal previa. Ya desde este momento Lacan la llama identificacion histerica tomando el termino freudiano utilizado en el analisis del suenio de la bella carnicera en la Interpretacion de los suenios. Esto ha generado algunas confusiones. Por una parte porque la amiga, objeto de la identificacion de la bella, no es precisamente un objeto libidinalmente indiferente. Por el contrario, es la rival que aparece como queriendo gustar al marido y, para colmo, a quien este podria dirigir su deseo. En el ordenamiento de Lacan la tercera identificacion tiene como referencia objetos posedipicos y es solo en este sentido en el que se afirma que la identifacion se realiza con un objeto indiferente. Por otra parte, porque se confunde esta identificacion histerica, tercera, con las que, en el capitulo VII de las identificaciones, Freud caracteriza como regresivas (es decir, segundas en el ordenamiento de Lacan) y a las que considera constitutivas de los sintomas histericos proporcionando ademas para ellas, por si no hubiera suficientes elementos de confusion, el ejemplo de la tos de Dora.

La identificacion histerica es presentada al principio como una identificacion imaginaria, como un sosten o punto de apoyo para focalizar mejor (en el sentido optico) el deseo. En otro momento se la presentara ya directamente como la identificacion de deseo a deseo o, un poco mas tarde, como la identificacion con el Otro por intermedio del deseo. Mas adelante deberemos volver sobre esta forma de identificacion que es clave para la cuestion que plantea y examina este trabajo.

 

3. Confusiones y constantes

Naturalmente, y al igual que lo que ocurre con otros conceptos, los que surgen de la serie de las tres formas de identificacion se van transformado a lo largo de la elaboracion lacaniana. Sin embargo, es sorprendente la continuidad de la trayectoria de esa elaboracion en la que conviene destacar y delimitar algunas constantes. Esta continuidad no siempre ha sido tomada en cuenta y, de este modo, se han estabilizado algunas desviaciones en la lectura de estos conceptos lacanianos, desviaciones que debemos rectificar si queremos responder adecuadamente nuestras preguntas. Entre ellas, hay que senialar dos que resultan decisivas: a) la que asocia intimamente la identificacion histerica con el concepto lacaniano de rasgo unario (el einziger Zug, en Freud); b) la que hace coincidir la identificacion histerica con la identificacion que Freud describe como constitutiva de la masa primaria, es decir, aquella con la que Freud da cuenta de la estructura libidinal de la iglesia y del ejercito y que, segun Lacan, caracteriza el fenomeno nazi.

En sintesis, a traves del falso enlace entre identificacion histerica y rasgo unario, se establece una abusiva equivalencia entre identificacion histerica e identificacion en la masa primaria. He verificado que -por lo menos aqui en Buenos Aires, no se si esto ocurre tambien en otros lugares- estas confusiones son habituales. Sin embargo, hacer coincidir identificacion histerica e identificacion de la masa no es solo perder el norte, sino la manera mas eficaz de asegurar que nunca podremos recuperar el rumbo para orientarnos en nuestro tema.

 

4. La identificacion en la masa primaria

Es cierto que, al introducir la identificacion histerica en el seminario V, Lacan subraya el termino rasgo: “ella (la histerica) no puede realizar esta fijacion del punto de su deseo mas que con la condicion de identificarse no importa con que, con un pequenio rasgo... un unico rasgo, dice Freud, poco importa cual, de algun otro del cual pueda presentir que tiene el mismo problema del deseo...” (5).

Sin embargo, hay que darse cuenta de que a esta altura Lacan no ha comenzado todavia a elaborar su concepto de rasgo unario por lo cual, al utilizar ese termino, solo esta apuntando al caracter parcial o puntual de la identificacion histerica. Pero sobre todo hay que tener en cuenta que, una vez que este concepto ha sido construido en la ensenianza de Lacan, siempre resulta asociado con el ideal del yo, es decir, con la segunda forma de identificacion, entre las que hay que ubicar especialmente a la identificacion de la masa.

Desde el mismo momento en que Lacan comienza a introducir el concepto de rasgo unario en las ultimas clases del seminario VIII, "La transferencia", lo refiere al efecto colectivizante del ideal del yo (6). Alli examina las relaciones de I con a y cuando presenta, una vez mas, la serie de las tres identificaciones freudianas, despues de introducir la tercera, la conocida de antanio -dice- como identificacion histerica, subraya que las dos primeras operan a traves del "einziger Zug" (7).

Hacia el final del seminario XI, "Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanalisis", Lacan se ocupa otra vez explicitamente de esta cuestion y dedica algunos parrafos al esclarecimiento de la identificacion que interviene en la constitucion de la masa y, mas en general, del grafico freudiano acerca de la estructura de esa constitucion. Alli recuerda que Freud explica la constitucion libidinal de la masa haciendo coincidir el lazo con el jefe con el que se establece con el hipnotizador. "La hipnosis no es un buen objeto de comparacion para la formacion de masa porque es, mas bien, identica a esta" (8). Despues de senialar esta coincidencia Lacan da cuenta de la naturaleza de la hipnosis, no por la identificacion histerica, sino por la superposicion del ideal y del objeto a: "Freud da su estatuto a la hipnosis superponiendo en el mismo lugar el objeto a como tal y esta localizacion significante que llama el ideal del yo" (9). Como todo el mundo sabe que es distinguiendose de la hipnosis como surgio el psicoanalisis, esto permite a Lacan definir la direccion de la cura por el mantenimiento de la distancia entre I y a. El mantenimiento de esta distancia es la unica manera de asegurar para los analisis un final diferente que la identificacion con el analista.

La misma formula, entonces, para la hipnosis y para "la fascinacion colectiva, que era una realidad ascendente en el momento en que (Freud) escribio su articulo" (10). Vemos que aqui no se menciona la identificacion histerica, ni la tercera forma, ni el deseo; se trata de la superposicion del objeto y del ideal, de a con I.

Y es esta estructura la que Lacan sigue aplicando en lo sucesivo. Por ejemplo, en el seminario XVIII cuando dice " Al comienzo de los anios 20 Freud ha articulado en "Psicologia de las masas y analisis del yo" algo que singularmente ha resultado ser el principio del fenomeno nazi. Remitanse al esquema que nos da en ese articulo al final del capitulo "La identificacion". Ustedes veran ahi casi exactamente como han sido ubicadas e indicadas las relaciones de I y de a. Verdaderamente el esquema parece hecho para poner en claro los signos lacanianos" (11). Inmediatamente despues encontramos una referencia al bigote de Hitler que, como rasgo unario, sirve de apoyo a la identificacion.

A pesar de la inexactitud (sabemos que el esquema de la constitucion libidinal de la masa no es presentado por Freud al final del capitulo VII sino del siguiente "Enamoramiento e hipnosis"), son claramente reconocibles la continuidad con los seminarios anteriormente mencionados y la constancia en la articulacion conceptual.

Por otra parte, esta distribucion sigue siendo presentada en lo esencial siempre de la misma manera en diferentes textos y seminarios, aun despues de la introduccion del nudo borromeo en su ensenianza. En el seminario que sigue al de los cuatro conceptos Lacan se vuelve a referir a las tres identificaciones freudianas: la identificacion con el padre propuesta como primordial, una segunda forma de identificacion con el objeto de amor y una tercera, dice, la de la identificacion directa del deseo con el deseo (12). El rasgo unario aparece de manera explicita intimamente asociado con la segunda: "... he recalcado durante casi un anio entero, hace tres anios en mi seminario sobre la identificacion, la cuestion del uno del rasgo unario en la medida en que es la clave de la segunda especie de identificacion distinguida por Freud..." (13).

Podemos decir lo mismo del seminario XXII, "RSI". sobre el que volveremos inmediatamente (14). Y del XXIV, "L’insu qui sait de l’une bevue s’aile ‡ mourre", en el que sigue la misma distribucion ya que menciona tres modos de identificacion en Freud y distingue la identificacion con el padre, la identificacion histerica y una tercera hecha con un rasgo llamado unario (15). Tal vez el orden en la enumeracion -donde la segunda forma de identificacion, por el rasgo unario, aparece mencionada en tercer termino-, ha contribuido a confundir las cosas pero, mucho mas todavia, el hecho de que el caracter indiferente del objeto -que en otros textos esta acentuado para la identificacion histerica- forma parte de ella.

Agreguemos ese parrafo del seminario XXIV que conviene leer no apresuradamente y que dice: "... guarde el recuerdo, sin saber que yo habia hecho un seminario entero sobre la identificacion, de un rasgo que llame unario. Este rasgo unario nos interesa porque, como Freud lo subraya, no es algo que tenga que ver especialmente con una persona amada, una persona puede ser indiferente y un rasgo unario ser elegido como constituyendo la base de una identificacion. No es tan indiferente porque es asi como Freud cree poder dar cuenta de la identificacion con el bigotito del fŞhrer del que cualquiera sabe que ha jugado un gran papel" (16).

Se entiende que ciertas confusiones resulten inducidas por una lectura apresurada pero esto no las justifica. Y lo que importa sobre todo es tener cuenta la intima articulacion que Lacan establece entre teoria, grupo y direccion de la cura. Cuando analiza la organizacion de la IPA de posguerra, por ejemplo, destaca la estrecha solidaridad entre:

1- la prevalencia en la teoria de los conceptos de ideal del yo y de identificacion,

2- la organizacion del grupo de analistas segun la modalidad de una iglesia y

3- el final de los analisis concebido como identificacion con el analista (17).

Si el grupo de los analistas es concebido asi, con la identificacion propia de la estructura de la hipnosis, resulta imposible una direccion de la cura que no conduzca a la identificacion con el analista. °Cual es la identificacion propia de la estructura de un grupo de analistas que resulta compatible con una escuela en que se preserva el lugar del mas uno y con una experiencia que define su termino, no por la identificacion con el analista, sino por la identificacion con el sintoma? Hemos rechazado categoricamente la segunda forma y, por principio, esta excluida la primera. Tenemos que orientarnos hacia la tercera. Para esclarecer nuestra respuesta debemos volver a la identificacion histerica y aun, mas alla de ella, sacar de la sombra a la tercera identificacion freudiana segun la definicion del famoso capitulo VII "Las identificaciones".

 

5. La identificacion histerica o °con que se identifica usted? (18)

La identificacion histerica es por excelencia la del deseo, su transmision y su circulacion, "la repercusion infinita del deseo sobre el deseo, la comunicacion indirecta con el deseo del otro" (19). Ya vimos que en ocasiones Lacan la define como la identificacion del deseo con el deseo, lo cual "funda todo deseo como deseo del histerico" (20). Esto es una constante modulada de diferentes maneras. Al comienzo, ya vimos, tiende a ser presentada no como una identificacion con el deseo sino como una identificacion imaginaria que proporciona un punto de apoyo para enfocar el deseo y este, en ese momento de su ensenianza, tiende a ocupar el lugar de lo real en la medida en que nunca coincide con los significantes y se localiza metonimicamente en sus intervalos.

Sin embargo, a medida que prosigue la elaboracion sobre lo real, el deseo mismo se acerca cada vez mas a un efecto imaginario, lo cual permite de una manera mas directa concebir a esta identificacion con el deseo en ese registro. Por ejemplo, en el seminario XXII y en relacion con el Otro real ubicado en el nudo mismo, identificarse con su imaginario es la identificacion de la histerica con el deseo del Otro, identificarse con lo simbolico implica la identificacion especificada por el rasgo unario y, finalmente, identificarse con lo real del Otro real, se trata del nombre del padre y de la identificacion que tiene que ver con el amor (21).

No puede dejar de senialarse, sin embargo, que en ese parrafo al mencionar la identificacion histerica -no dice nada de las otras dos-, Lacan especifica que esta ocurre en el lugar central del nudo. Dos clases mas adelante, esta especificacion encuentra su desarrollo. Para delimitarlo de una manera breve tomemos como punto de partida el momento de la clase en que Lacan se esta ocupando del cartel y de la funcion del mas uno y afirma: lo que anhelo es la identificacion con el grupo, porque es seguro que los seres humanos se identifican con el grupo (22). Para agregar inmediatamente: "Pero no digo con eso con que punto del grupo tienen que identificarse".

Es sobre el final de la clase donde Lacan delimita la posibilidad de la identificacion con el centro del nudo. Su condicion es el nombre del padre que, como cuarto, hace nudo del triskell y, en ese medida, lo hace ex-sistir. El ultimo parrafo de esta clase merece ser reproducido: "°Y donde es que ya les he marcado que se situa el deseo, el deseo que es tambien una posibilidad de identificacion? Es aqui (en lo que en todo nudo borromeo hace el corazon, el centro del nudo), es decir, alli donde les situe el lugar del objeto pequenio a como siendo lo que domina aquello de lo que Freud hace la tercera posibilidad de identificacion: el deseo de la histerica".

De este modo, y aunque la extension y el caracter de este trabajo no nos haya permitido su despliegue conceptual, hemos localizado el lugar donde Lacan ubica con toda precision la identificacion histerica como aquella que es propia de un grupo organizado alrededor de la funcion del mas uno.

No obstante, antes de terminar conviene revisar la presentacion que hace el mismo Freud de su tercera forma de identificacion ya que, si bien la identificacion histerica tal como la construye Lacan corresponde a esa tercera forma, carece sin embargo de una referencia explicita al sintoma, componente esencial, como veremos, de la tercera identificacion freudiana. No es que no exista en la ensenianza de Lacan una referencia destacada a la identificacion de los histericos con los sintomas de los otros; sin embargo queda en un lugar marginal en relacion con su concepto de identificacion histerica que acentua sobre todo la funcion del deseo.

 

6. Die Identifizierung durch das Symptom

El concepto de identificacion histerica desarrollado por Lacan ha dejado en la sombra la tercera identificacion tal como Freud la describe y la aplica en su famoso capitulo VII sobre las identificaciones. Volvamos sobre ella para examinarla.

Cuando Freud la introduce la caracteriza de la siguiente manera:

1 - Ante todo hay que subrayar que se trata de un tercer caso de la formacion de sintoma.

2 - En que la identificacion prescinde por completo de una relacion de objeto previa con la persona copiada.

3 - Que su mecanismo reposa en el poder o querer ponerse en la misma posicion (in dieselbe Lage Versetzenkˆnnens oder Versetzenvollens (23)). (En el ejemplo de los ataques histericos del pensionado, las amigas de la muchacha que recibio la carta del amante querrian tambien tener una relacion secreta de ese tipo.)

4 - Puede establecerse a partir de cualquier comunidad recientemente percibida con una persona que no es objeto de las pulsiones sexuales.

5 - Que luego de percibir esa comunidad, el yo crea una identificacion en ese punto. Freud dice: "Uno de los "yo" ha percibido en el otro una importante analogia en un punto (en nuestro caso, el mismo apronte afectivo); luego crea una identificacion en este punto...".

6 - A continuacion " esa identificacion se desplaza al sintoma que el primer yo ha producido ".

7 - De este modo, la identificacion a traves del sintoma (Identifizierung durch das Symptom) resulta ser un indicio de aquel punto de coincidencia entre ambos yoes, punto que permanece reprimido.

Freud seniala que esta identificacion puede surgir a partir de la percatacion de cualquier comunidad entre ambos sujetos, pero agrega que, cuanto mas significativa sea esa comunidad (bedeutssamer Gemeinsamkeit), mas efectiva sera la identificacion y, por lo tanto, implicara una mayor posibilidad de constituir el comienzo de un nuevo enlace afectivo. Podemos pensar, ahora con Lacan, que no hay comunidad mas significativa que la del deseo. La identificacion por el sintoma que de ella resulta sera tanto mas efectiva (24).

No intento superponer este termino freudiano de identificacion por el sintoma con el termino lacaniano identificacion con el sintoma, pero si proponer su articulacion para dar cuenta de la constitucion libidinal de la masa lacaniana.

La comunidad que da origen a la identificacion en la masa primaria freudiana consiste en que los individuos han colocado en el ideal del yo el mismo objeto: el lider. Se ve entonces que, aunque en el texto de Freud esta identificacion constituya un caso particular o una subclase de su tercera forma de identificacion, Lacan la ha desplazado para hacerla paradigmatica de la segunda forma. He aqui el nucleo que da origen a tantas confusiones. Pero cuando el punto de coincidencia reside en el deseo, no en el ideal, cuando el objeto y el ideal se han mantenido a distancia gracias a un analisis bien conducido, el lazo colectivo que se establece en su termino no surge de la fascinacion hipnotica, ni tampoco conduce a una identificacion de yo a yo, sino a una identificacion en el sintoma o, como dice Freud, a traves del sintoma, por intermedio del sintoma del discurso analitico en que se ha convertido el sujeto que ha llevado un analisis hasta su final.

 

 


1. Uso el termino “constitucion” en el sentido en que lo usa Freud cuando, al final del capitulo VIII de "Psicologia de las Masas... " y en relacion con la masa primaria -es decir, aquella que tiene un conductor pero no ha adquirido todavia secundariamente un exceso de organizacion-, se pregunta sobre “la formula de la constitucion libidinal de una masa de este tipo”. Sigmund Freud: "Massenpsychologie und Ich-Analyse" (1921), Fischer Verlag, Frankfurt, 1974, b IX, p. 108. Amorrortu, Buenos Aires, 1993, T XVIII, p. 109.

2. Cf. La clase del 24-2-65.

3. Seminario X, “La identificacion”, inedito, clase del 13-12-61.

4. Cf sobre todo las clases del 19-3, 9-4 y 4-6-58.

5. Clase del 4-6-58.

 

6. Cf. Le Seminaire de Jacques Lacan, livre VIII, "Le transfert" (1960-61), Paris, Seuil, 1991, p. 457.

7. "Op. cit.", p.413.

8. Sigmund Freud, "op.cit.", FV p. 107, A p. 108.

9. Le Seminaire de Jacques Lacan, livre XI, "Les quatres concepts fondamentaux de la psychanalyse" (1964), Seuil, Paris, 1973, p. 244.

10. "Ibid."

11. Clase del 20-1-71.

12. Cf. la clase del 3-3-65.

13. Clase del 24-2-65.

14. Clase del 18-3-75.

15. Clase del 16-11-76.

16. "Ibid."

17. Cf el seminario 8, "La transferencia", especialmente su clase 23. Tambien la " Proposicion de octubre de 1967 ".

18. En este apartado mi trabajo se ubica en continuidad con el que, con el titulo "°Con que se identifica usted?", presento Miquel Bassols en el Centro Descartes en julio de 1996. Cf. "Mas uno", n░ 2, Buenos Aires, agosto de 1997, p. 9-13.

19. Clase del 3-3-65.

20. "Ibid."

21. Clase del 18-3-75.

22. Este punto es el que despliega el trabajo mencionado de M.Bassols. Cf. especialmente p. 9 y 12.

23. "Op. cit.", FV p. 100, A p. 101.

24. Se podria conjeturar que, aunque Freud no mencione el rasgo unico en la tercera identificacion, este puede reconocerse en el termino "punto" (analogia en un punto, punto de coincidencia). Sin embargo, hay que desechar tajantemente esa conjetura ya que en la definicion freudiana el rasgo unico copiado es el resultado de la identificacion y, por el contrario, en este caso el punto de coincidencia es el origen de la identificacion, no el resultado; el resultado es el sintoma.