World Association of Psychoalanysis

 

Ideales del fin de siglo

Ernesto S. Sinatra

 

La toxicomania generalizada: Del Prozac al Viagra

La ciencia - hermanada con la tecnologia - intenta responder al sentimiento de desolacion que recae sobre los individuos, promoviendo una infinita variedad de "gadgets" a medida del consumo.

Hace poco tiempo, desarrollos de la neuro-psiquiatria prometian una cura a la depresion contemporanea (1) por medio de una droga; la fluoxetina. El debate se planteo a partir de nuevas coordenadas: los dilemas eticos que recaen sobre los agentes de las drogas (de psicofarmacos ahora permitidos, no ya ilegales) acerca de supuestos bienes que llegarian incluso a ‘modificar la personalidad’. Curiosamente, su impulsor mas notable ha sido un psiquiatra que escribio un ‘best-seller’ en los EEUU llamando a la droga, sin ambages, por el nombre con el que es comercializada por uno de los laboratorios. Ademas, su ‘autor’ decia escucharla (2) (??). Apreciamos el modo por el cual la asociacion ciencia-laboratorios ha vuelto a la vida el fantasma de una ‘felicidad quimica’ promoviendo por esta via una "toxicomania generalizada" (3).

Pero la pretension de lograr el ‘bien comun’ incluye los estragos que a menudo esas mismas ‘drogas redentoras’ producen, desempolvando su brillo mesianico. Sin ir mas lejos podriamos decir - con ironica justeza - que el Prozac mato a Lady Di (4), ya que el chofer que la estrello no solo conducia alcoholizado sino que ademas consumia Prozac, y tal mezcla suele ser un coctel que ha demostrado ser algo mas que insalubre.

La droga, tal vez algo alicaida por los ultimos acontecimientos luego de su fulgurante exito en el mercado farmacologico - y editorial -, amenaza hoy ademas ser reemplazada por un yuyo: la hierba ‘hypericum perforatum’, mas conocida como ‘hierba de San Juan’ y cuya propiedad mas inquietante para los laboratorios es que se consigue en las herboristerias (no en las farmacias) y que su precio es infimo en comparacion con el de la fluoxetina.

Sin embargo, el debate actual que ocupa a los comites de bio-etica sobre la aplicacion generalizada de fluoxetina para los ninos ‘deprimidos’ debe alarmarnos.

Mas cercano aun, el contragolpe actual del Viagra parece haber dado una nueva ‘alegria’ a los que promueven felcicidad quimica: el laboratorio que lo impulso ha aumentado geometricamente su cotizacion en bolsa. La receta: prometer una suerte de priapismo instantaneo... hasta a los usuarios mas inveterados. El eterno fantasma obsesivo de la potencia sexual infinita, pareceria realizarse con una pildora.

Pero la desconexion del organo de la funcion humanizante del deseo siempre tiene un precio: la forclusion tecno-cientifica de la subjetividad empuja a olvidar que la depresion o la impotencia constituyen el sintoma de lo que no marcha para cada cual en la relacion con su deseo. Por ello, al igual que con el Prozac, otro fantasma parece realizarse: la muerte hace su reaparicion, esta vez por ‘sobredosis legal’ de placer a traves de paros... cardiacos.

 

El empuje al olvido de los mass media

Como es sabido, la publicidad - contemporanea, especialmente - se sostiene en la caracterizacion 'antinatural' del objeto, circunstancia que responde muy precisamente al vacio que el lenguaje imprime al referente natural. Es en este punto de vacio en el que la publicidad introduce el "ideal" de consumo que permitiria distinguir a tal o cual segmento del mercado. Hace poco tiempo, una campana publicitaria de "jeans" se difundio en la Argentina. Al igual que tantas otras campanas, apunto al segmento del mercado catalogado como adolescente. Prosigamos la caracterizacion del aviso referido (5): 'el aviso muestra a un grupo de jovenes con un contrapeso que los hunde en el fondo de un rio. Tienen las manos sujetas a la espalda y los pies encadenados a bloques de cemento. Uno de ellos, el que esta en primer plano, aun esta vivo, ya que salen de su boca agonicas burbujas que buscan la superficie. La leyenda del aviso esta en ingles - solo es una modalidad de los tiempos que corren - y dice: « No son tus primeros jeans, pero podrian ser los ultimos. Al menos dejaras un hermoso cadaver »'.

Desde una lectura tecnica, podemos verificar que hay un producto de consumo masivo destinado - con preferencia - al mercado adolescente, el que es asociado con la muerte, un valor especialmente ambivalente (6) que se constituye en el elemento central de la publicidad.

En este contexto la diada jeans-durabilidad adquiere por su conexion con muerte un sesgo inquietante. Es decir, si anotamos la discordancia jeans/durabilidad, por un lado, y muerte, por otro, se configura en la mostracion una serie metonimica: "jeans-durabilidad-muerte", que introduce lo perecedero de la subjetividad (muerte) en un producto supuesto de alta durabilidad (jeans). Aqui pasamos al impacto subjetivo central de la publicidad: los cadaveres. Entre las supuestas victimas hay diferencias, las que - en principio - no pasan por la calidad del producto, sino por la altenativa vivo-muertos: estan por un lado los que ya han muerto ahogados, y por el otro solo uno que aun permanece vivo.

Es entonces que, a partir de un deslizamiento metonimico y por una proyeccion temporal, lo 'hermoso' que califica en el aviso al cadaver pasa a metaforizar por alusion al jean publicitado. La enunciacion podria situarse de este modo: "goza de tus jeans por sobre todas las cosas, hasta la muerte, diferenciendote en esa pequena diferencia de tus semejantes: es que con tus jeans estas vivo, y eres hermoso. Si aun asi prefieres morir, hazlo con estos jeans. Tambien un hermoso cadaver hace la diferencia... "

Podriamos continuar despejando procedimientos de semiotica convencional o de gramatica contextual, pero no es ese nuestro objetivo. Si el contenido del mensaje pareceria ser cinico, en verdad tambien es canalla, pues aparentando aceptar que solo existe el propio goce para cada cual, se oculta otra faz del mensaje por la que la marca de referencia se coloca mas alla de la vida y de la muerte, legislando sobre todos y para todos.

Constatamos una diferencia radical que se manifiesta en nuestra epoca; pues si bien es cierto que este tipo de comerciales no es totalmente novedoso (7), hoy un cambio radical se ha producido en la politica publicitaria: El principio del placer ya no rige la totalidad del dominio del "marketing"; ya no es solo la medida del goce falico que vale para todos, ofreciendo solo bellos automoviles asociados con bellas mujeres. Ahora hay un plus de goce que marca la diferencia, quebrando las barreras del principio regulador del placer.

El horror que muestra esta campana de jeans va mas alla del principio del placer, no esta ya regulado por el falo en el nombre del padre (8). Muestra el otro lado de las garantias, el desamparo del sujeto confrontado con la inexistencia del Otro. En esta publicidad no hay comites de etica (9) para suplementar tal falta de garantias, hay lisa y llanamente, la promocion del horror, en 'nombre' del goce.

Por ello, digámoslo sin ambages ni eufemismos: este aviso publicitario atenta esencialmente contra los derechos humanos. Ya que no sólo indica el horror de la muerte (y lo hace de un modo singular, especificando una forma precisa de morir), sino que se produce en un país en el que la dictadura militar asesinó a miles de ciudadanos. Muchos de ellos, precisamente, fueron asesinados del mismo modo, es decir con el mismo método de fondeo que se muestra en el aviso (10).

Por ello, existe otra iniquidad cometida, casi tan inquietante como la anterior: la promoción cínico-canalla del goce de la muerte es combinada con un empuje al olvido generalizado. Ya que haciendo uso de una forma aparentemente ‘ingenua’ de cinismo ‘juvenil’, se pretende neutralizar - relegando al olvido- nefastos procedimientos de tortura y asesinato empleados por la dictadura militar. Se transforma en ‘juego de imágenes’ lo único que tal vez escapa verdaderamente a la pragmática de los juegos de lenguaje: los cadáveres reales, producto de crímenes de lesa humanidad.

Esos cadáveres reales, en su memoria y en la de los derechos humanos, deben ser un límite ético de la parafernalia publicitaria.

Me viene ahora a la memoria otra publicidad lanzada en esos años trágicos, en los que la segregación alcanzaba su máxima expresión en el exterminio sistemático planificado por el Estado. Años en los que ser joven era identificado con ser subversivo - o drogadicto -. Para responder a los cuestionamientos de las Asociaciones de Derechos humanos por los atropellos cometidos, la dictadura inventó un slogan cínico/canalla: « los argentinos somos derechos y humanos ». Es decir, un equivalente de « aquí no ha pasado nada, por lo tanto, no ha lugar a investigación alguna, por institución (internacional) ninguna » ...

Se infiltra de este modo un ‘tratamiento substitutivo’ (11) que aplasta al mismo tiempo a la memoria histórica y a la subjetividad.

 

El fin de siglo freudiano y el nuestro

El empuje a la toxicomanía generalizada -que localizamos como caracterizando a nuestra actualidad- encuentra su complemento ideal en el empuje al olvido generalizado.

A partir de estos desarrollos, podemos señalar una diferencia entre el final de siglo pasado ‘freudiano’ y el actual, ‘lacaniano’. Ya que, por ejemplo, no es el mismo olvido el que se ha puesto en función en ambas épocas: De las grandes amnesias histéricas de fin de siglo pasado a la historicidad auto-recusada de los toxicómanos de este final de siglo, hay un abismo.

Por ello es necesario interrogarnos por qué acompañan hoy al olvido substancias tóxicas introducidas para obtener un cortocircuito de goce en el propio cuerpo (con un riesgo a menudo mortal para los usuarios), en lugar de aquellas conversiones freudianas que ofrecían secretamente las huellas corporales del olvido; conversiones que, a pesar de su compleja trama de combinaciones significantes indicaban siempre historias de amor con frecuencia no correspondidas, y que eran -finalmente- dóciles a la interpretación.

De los amores secretos prohibidos de la moral victoriana -en la que los síntomas eran dirigidos al Otro para su desciframiento- nos hemos deslizado al goce cínico de los procesos de ‘segregaciones renovadas’ (12) en la época de la ‘toxicomanía generalizada’. Ya que no sólo existen las drogas prohibidas para adormecer o exaltar de un modo artificial, sino que el consumo ofrece variantes innúmeras para intoxicar a los individuos. Por ejemplo, las ofertas de innúmeros gadgets que explotan la función de la mirada para hacer gozar a los individuos del goce contemplativo, hasta prótesis farmacológicas que prometen -una vez más- una felicidad química universal a cambio de una dócil (y "tonta") resignación frente al aplastamiento del deseo singular.

Por ello, entre las drogas existe otra diferencia. Mientras las drogas ilegales parecen ser el recurso desesperado para algunas personas confrontadas con la inexistencia del Otro, las drogas legales,‘milagrosas’, son el recurso con el que los amos modernos intentan restablecer cínicamente al Otro por un sesgo químico para reparar ‘científicamente’ las ‘injusticias’ subjetivas de género, raza, condición socio-económica o credo (13).

Del amor al inconsciente freudiano, asistimos al cierre del inconsciente, en una época donde se hace cada vez más evidente que no existe el Otro de las garantías universales de las que los Dioses resguardaban el semblante, y cada vez menos el Otro de las garantías nacionales, de las que el ‘Estado protector’ constituía el semblante.

En su lugar asistimos a las respuestas cínico-canallas de estados y manipuladores del mercado, en su intento de desposeer a los sujetos de sus coordenadas histórico-políticas: "Del goce de la destrucción, a la toxicomanía generalizada, al empuje al olvido". O, dicho en términos de la cosmética del mercado: de las ‘campañas agresivas’, al ‘consumo masivo’, a la ‘libertad creativa de los individuos’.

Como bien sabemos, no se trata aquí de un simple cambio de términos, sino de los efectos producidos en la captación por el mercado del "plus de gozar", para su instrumentación según sus propias leyes, para hacernos olvidar -o recordar, si mejor conviene- que, de todos modos, ‘"serás un (hermoso) cadáver"’.

La "promoción de la muerte como ideal", rasgo adjudicado antes a los usuarios de drogas ilícitas, es potenciado ahora como argumento de ventas a ese mismo segmento social.

El empuje al consumo, patrocinado por el ideal cínico-canallesco de (la mayoría de) los estados modernos, intoxica a los individuos haciéndoles tragar, ya no su propio "dassein" –tal como recomendaba Jacques Lacan desde el final de cada psicoanálisis-, sino un "plus de gozar" ‘globalizado’ que valdría para todos (14).

En estas complejas coordenadas parece girar este fin de siglo.

 


1 - en cierto modo ‘promovida’ por la OMS quien ha dicho de la depresion que constituye una pandemia.

2 - En verdad, diciendo que el era llamado por ella: Escuchando al Prozac, Peter Kramer. Ed. Seix-Barral.

3 - Lumninoso termino que he extraido del Seminario de Jacques-Alain Miller y Eric Laurent: « El Otro que no existe y sus comites de etica ».

4 - comentario surgido de una conversacion con Ricardo Nepomiachi.

5 - cito la descripcion que de el realizo Jose Pablo Feinmann en el matutino Pagina 12 del lunes 4 de mayo de 1998 titulado: "Los jeans de la muerte".

6 - ya que la muerte no es solo objeto de horror sino, ademas, y en muchos casos que la cotidianeidad reconoce perfectamente, un objeto de maxima fascinacion y/o aspiracion. Es decir, un "ideal" por alcanzar.

7 - V.gr. la campana de Benetton interpretada con precision por Jorge Aleman: « Benetton, el horror »; Rev. "Uno por Uno" N°32.

8 - Debo a mi amigo Gustavo Dessal estas precisiones respecto de este punto crucial que carateriza a la modernidad.

9 - Es una referencia al Seminario dictado por Jacques-Alain Miller conjuntamente con Eric Laurent: « El Otro que no existe y sus comites de etica » (inedito).

10 - cf.: tal como lo consigna acertadamente la nota de Feinmann.

11 - Al estilo de la metadona respecto de la heroína, por ejemplo.

12 - según la advertencia premonitoria de Jacques Lacan en 1967 en su Proposición del pase lanzada a los analistas de su Escuela.

13 - Ver al respecto el primer informe de la Asociación Mundial de Psicoanálisis redactado por Eric Laurent: « Estado, sociedad y psicoanálisis », en la revista "Uno por Uno", Nro. 44.

14 - Es este punto, muy precisamente, con el que se puede verificar de qué forma el discurso psicoanalítico deviene el reverso del discurso del amo moderno.