World Association of Psychoalanysis

 

El ideal del ideal

Nieves Soria

 

La caida de los ideales

Se habla de la caida de los ideales en nuestra epoca con cierta preocupacion, en la presentacion de estas Jornadas por parte de la comision organizadora se destaca la importancia de la funcion de los mismos.

El sujeto se constituye a partir de identificaciones que tienen como referencia el I(A), las insignias ideales del Otro. La neurosis es una pregunta que parte del sufrimiento que estas identificaciones producen, en tanto entran en conflicto con el goce pulsional, produciendose el sintoma como manifestacion de este conflicto.

En el analisis se tratara de descifrar el sentido del sintoma, lo que provocara la caida de las identificaciones hasta llegar a la cifra de goce, al punto de fijacion del goce pulsional mas alla de las identificaciones. Una vez atravesado el plano de las identificaciones, esa fijacion de goce ya no sera causa de conflicto.

En esta epoca la caida de los ideales implicaria que el goce queda desligado del Otro, volviendose autistico. El modelo del goce actual seria entonces la perversion y no la neurosis, y los sintomas de la epoca, opacos al sentido, serian refractarios al discurso analitico: toxicomanias, ataques de panico, depresion, stress, anorexia, bulimia, fenomenos psicosomaticos, etc.

Este planteo lleva a preguntas tales como: ¿como instalar la suposicion de saber, condicion de todo analisis, en estas circunstancias?, y aun a paradojas: ¿acaso pretendemos curar al sujeto de lo que ya ha sido curado por la epoca?

La declaracion de principios corre el riesgo de dejar al psicoanalisis totalmente fuera de epoca, lo que llevaria necesariamente a su extincion, a no ser, en terminos lacanianos, mas que un sintoma olvidado.

Pero ya que el deseo del analista no se sostiene en el ideal, existe una alternativa: la re-conceptualizacion del psicoanalisis, la revision, la precision, y aun la invencion de conceptos, para permitir al discurso psicoanalitico confrontarse dignamente con la epoca. Me parece que en esta direccion se inscribe la elaboracion de J.A. Miller, fundamentalmente a partir de su seminario " El Otro que no existe y sus comites de etica ", en colaboracion con E. Laurent, el que tomare como referencia central en esta ocasion.

 

¿Que ideal?

En el seminario mencionado J.A. Miller plantea que el estatuto actual del ideal podria escribirse: I(A/): " lo que queda del ideal cuando todo desaparece, es decir el ideal sin resto, el ideal sin sistema, desparejado, deshermanado " (1), haciendolo equivaler al S1 pluralizado. El punto de partida de este planteo es que la funcion paterna tal como se conceptualiza en el edipo es una emergencia historica ligada al surgimiento de la familia paternalista, en lo que sigue al Lacan de La familia.

El estatuto del ideal correlativo a ese modo de organizacion social, (es decir, de distribucion del goce) es la unificacion de las identificaciones alrededor de una funcion que es la del padre como agente de la castracion. De esta manera el sujeto identificado se inscribe en un universal que obedece a la logica del todo, segun el esquema freudiano de las identificaciones descripto en Psicologia de las masas y analisis del yo, que da el modelo de la estructura de la iglesia y del ejercito, hoy en franca decadencia, pero mas ampliamente de la forma prevalente de lazo social en la pasada epoca del estado " protector ".

En esta logica tanto la perdida de goce como el plus-de-gozar que son efectos de la castracion de goce que opera el lenguaje se anudan al lugar del ideal, encarnado en el padre del edipo, figura del Otro que aparento cierta consistencia durante algun tiempo. El padre es el significante amo segun la tradicion, su caracter de semblante no era advertido.

El S1, por el contrario, muestra claramente su caracter de semblante, su arbitrariedad: " es la version de la vertiente identificatoria cuando se sabe que es falsa y sin embargo funciona " (2). Por esta via nos encontramos con que la caida de los ideales es mas bien una caida de las insignias de un Otro aparentemente consistente como referencia de los mismos.

Entonces, no es que en esta epoca no haya ideales, sino que estos se multiplican, encuentran su referencia en diferentes significantes-amo, no estan unificados en un todo, no conforman un universal ni un sistema. Esto no implica que no conlleven una exigencia, un empuje al goce, sino que el mismo ya no va a estar localizado en la funcion del padre como agente de la castracion, sino en la funcion del plus-de-gozar: es lo que plantea Lacan en "Television", al decir que es esta determinacion del modo de goce contemporaneo la que constituye su precariedad (3). Esta precariedad implica una dispersion, una errancia, un extravio del goce.

Me parece que los sintomas sociales (toxicomania, depresion, anorexia, etc.) obedecen a esta logica, son modos de goce situados a partir del plus-de-goce y no del Otro. Pero es en la medida de su precariedad misma que estos sintomas pueden dejar un espacio que busque su referencia en el lugar del Otro que no existe, produciendose un sintoma subjetivo, y dando lugar a la instalacion de la suposicion de saber.

 

¿Que Otro?

El Sujeto Supuesto Saber solo puede instalarse en el lugar del Otro como lugar que en la estructura se encuentra vacio, aunque se lo encuentre encarnado (no del todo) en alguna figura. El psicoanalisis postula que el campo del Otro en sus diferentes variantes es posibilitado por la funcion paterna. ¿De que funcion se trata?

Gracias a Lacan sabemos que el padre edipico es eminentemente imaginario, ya que su funcion en los otros dos registros puede prescindir perfectamente de la historieta edipica:

A nivel simbolico, Lacan ubica el padre-causa. En su pasaje del mito a la estructura, Lacan reduce el padre a un operador logico: del nombre del padre a los nombres del padre (o pluralizacion de S1), la diferencia fundamental es que estos ultimos no dependen ya de la figura del padre: los S1 pueden operar en cualquier tipo de familia, paternalista, monoparental, o lo que fuera.

A nivel real, el padre sera ubicado como un sintoma. El sintoma es lo que anuda la estructura, es la operacion de nominacion misma en lo simbolico, esto implica el pasaje del nombre del padre al padre que nombra. Es el padre real, el padre-nudo.

¿Que implica la declinacion de la imago paterna, la paulatina desaparicion de la familia paternalista, para el estatuto del Otro? Vimos que J.A.Miller plantea que, respecto de este nuevo Otro, se advierte que es un semblante. No encontramos la consistencia imaginaria del padre edipico en el lugar del Otro, que es un lugar vacio. Lo que encontramos son distintas versiones del Otro, variadisimas, que se recubren tambien con una consistencia imaginaria. Pero a esta altura queda claro que no es que la funcion paterna no este operando (con la salvedad, por supuesto, de los casos de psicosis).

 

¿Talk-show o talking-cure?

Si el Nombre del Padre en tanto unico significante amo de un universo de discurso es en este la carretera principal, el punto de almohadillado, que los ideales no formen parte de un sistema, que los significantes-amo no conformen un todo, tiene como consecuencia a nivel de la palabra una deriva de la misma, una ausencia de punto de capiton, definido por J.A. Miller en el seminario mencionado como lo que anuda lenguaje y real (4). Es la correlacion a nivel de la palabra de la errancia del modo actual de gozar: el goce se rehusa a localizarse, los S1 se suceden, se multiplican, no hay acto de palabra. Basta prender el televisor, en el que ultimamente proliferan los programas talk show, en los que cualquiera habla de cualquier cosa, las pseudo-opiniones mas disimiles pasan como imagenes, no produciendose conclusion alguna: desfile de significantes-amo por la pasarela del semblante. Cierto uso del chateo en Internet es otra manifestacion de este goce del bla-bla-bla, del parloteo vacuo que da el tono de como se habla en esta epoca: el lenguaje parece desenganchado de lo real.

En esa hiancia, el deseo, al que no le alcanza con el parloteo, tiene oportunidad de manifestarse. Por supuesto que los sintomas sociales a los que aludimos se presentan como otros tantos tapones posibles de ese agujero, pero tambien esta la angustia como " sintoma tipo de todo acontecimiento de lo real " (5), que puede producirse tanto en las fallas de esos nombres para nombrar esa hiancia, como por fuera de ellos. La angustia en tanto seÒal del deseo no obtura el agujero en lo real, y puede desencadenar la formacion de sintomas, estos, subjetivos. Puede propiciar el llamado al psicoanalista.

La talking-cure tambien propone la deriva de la palabra con la regla de la asociacion libre, pero no al servicio del goce del bla-bla-bla, sino que mas bien lo utiliza para dar lugar al fenomeno de la repeticion, de lo que vuelve siempre al mismo lugar, de lo imposible. Por esta via lo real se manifestara en lo simbolico: sintomaticamente.

Asi, el psicoanalisis de orientacion lacaniana propone el sintoma mismo como anudamiento entre lenguaje y real, anudamiento que se produce como efecto de la logica de la cura: en lugar del punto de capiton, el sintoma. Y el porvenir del psicoanalisis depende entonces de lo que ocurra con ese real, tal como afirma Lacan en " La tercera " (6).

Si ese real insiste, hay chances para que el discurso psicoanalitico le responda: incluso no tiene otra razon de existir. Apuesta al sintoma, que implica creer en el, es decir, creer que el sintoma tiene un sentido.

Pero no se trata aqui del sentido freudiano del sintoma, el sentido sexual, subsidiario del edipo, sino del sentido real: de que hay algo que se interpone para impedir que las cosas anden: " el sentido del sintoma no es aquel con que se lo nutre para su proliferacion o su extincion, el sentido del sintoma es lo real, lo real en tanto se pone en cruz para impedir que las cosas anden, que anden en el sentido de dar cuenta de si mismas satisfactoriamente " (7).

Y la conceptualizacion milleriana del partenaire-sintoma propone que es en el sintoma mismo que se efectua el lugar del Otro en la actualidad, elevandolo a la categoria de concepto fundamental del psicoanalisis.

 


1 - Laurent (E.), Miller (J.A.), "  L’Autre qui n’existe pas et ses comités d’éthique " (1996-97). séance du 20 novembre1996, cours " L’orientation lacanienne ".

2 - "Ibid."

3 - Lacan (J.). "Télévision", Paris, Le Seuil, p. 53.

4 - Laurent (E.), Miller (J.A.), "  L’Autre qui n’existe pas et ses comités d’éthique " (1996-97). séance du 4 décembre 1996.

5 - Lacan (J.), " La Tercera ", "Intervenciones y textos II", Manantial, p. 87.

6 - "Ibid.", p. 84.

7 - "Ibid."